El Gobierno argentino anunció hoy una reducción de subsidios a las empresas de generación de electricidad que implicará aumentos tarifarios para grandes consumidores de energía residenciales, comerciales e industriales.
La medida, que rige de manera retroactiva desde el 1 de octubre último, implicará una merma de gastos estatales de 807 millones de pesos (unos 238 millones de dólares), señaló el ministro de Planificación, Julio De Vido.
El ministro detalló que no han sido alcanzados por la reducción de subsidios "el 92 por ciento" de los 9,5 millones de usuarios residenciales, así como "el 96 por ciento de los comercios y el 98 por ciento de las industrias".
Según De Vido, la resolución afecta a los "clientes de mayor consumo y poder adquisitivo", que en el caso de los usuarios residenciales representan "un 8% que consume el 18 por ciento del total de la energía".
"Con las medidas hoy anunciadas estamos siendo justos, promoviendo la redistribución del ingreso. Esto nos permitirá elevar el nivel de vida de la gente y apuntalar el crecimiento de la economía", sostuvo antes de remarcar que "el 92 por ciento de los usuarios sigue siendo subsidiado".
Desde julio pasado rigen aumentos de entre el 10 y el 30 por ciento en las tarifas de electricidad para grandes consumidores, industrias y comercios, que junto con las de la mayoría de los usuarios residenciales se mantenían congeladas desde 2002.
De Vido indicó que las medidas adoptadas en los últimos meses tienen en "cuenta los parámetros de redistribución del ingreso y el Plan de Uso Racional de la Energía" que lanzó el Ejecutivo en diciembre último.
Tras la crisis que sufrió en 2004, cuando la escasez de gas impactó en la generación de electricidad, Argentina ha registrado problemas de suministro de energía en invierno y en verano, las épocas en las que se registran los mayores índices de consumo.