Un alto tribunal guatemalteco aplazó hasta el próximo jueves una audiencia prevista para hoy, en la que decidiría si los exgenerales Héctor López y José Rodríguez, quienes padecen de varias enfermedades, enfrentarán a la justicia por casos de genocidio que les imputa la Fiscalía.
El presidente del Juzgado Primero B de Mayor Riesgo, Miguel Ángel Gálvez, explicó a periodistas que la audiencia de hoy se suspendió debido a que el tribunal todavía no ha recibido los informes médicos forenses solicitados sobre el estado de salud de los dos militares retirados.
Gálvez reprogramó para el próximo jueves la diligencia judicial en el Centro Médico Militar, en la periferia sureste de la capital, donde se encuentran hospitalizados López y Rodríguez.
Detalló que en esa audiencia, a la que asistirán médicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) y de galenos propuestos por la defensa de los acusados y de los querellantes, se determinará el estado de salud de los dos exgenerales.
López, según su abogado, Moisés Galindo, sufre de un cáncer terminal y no está en facultades mentales para afrontar un juicio por genocidio que le imputa la Fiscalía.
Rodríguez también sufre de quebrantos de salud, de acuerdo con su defensor, César Calderón, pero se desconoce la enfermedad que padece.
Gálvez dijo hoy durante la audiencia en la que participan los abogados de los exmilitares y los querellantes que, además, hoy recibió un recurso en el que Rodríguez le recusa por dudar de su parcialidad en el proceso.
Sin embargo, aclaró que este recurso no lo ha conocido y que por lo tanto dejaba en firme la audiencia judicial para el próximo jueves.
López, quien fue jefe del Estado Mayor de la Defensa y Rodríguez, director de Inteligencia, son acusados por la Fiscalía de los delitos de genocidio y de lesa humanidad entre 1982 y 1985.
Según las investigaciones, López es responsable de al menos 317 muertes en el área de Ixil, en el noroeste de Guatemala, y a Rodríguez se le imputa el diseño y ejecución de tres planes militares contrainsurgentes durante los cuales fueron asesinadas 1.771 indígenas.
En este caso también la Fiscalía implica al general golpista retirado José Efraín Ríos Montt (1982-1983), quien tiene abierto un proceso judicial por genocidio, pero desde enero pasado el tribunal lo dejó con arresto domiciliario a la espera de que se concluyan las investigaciones en su contra.
En diciembre pasado, el tribunal ordenó la libertad del ex general golpista Oscar Mejía Víctores (1983-1985), quien se había entregado en octubre de 2011 a la justicia, que lo perseguía también por genocidio.
Mejía fue declarado incapaz para afrontar un juicio debido a un derrame cerebral que sufrió.