La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó hoy de forma sorpresiva declarar el estado de excepción por sesenta días en dos departamentos del noreste del país para combatir a un pequeño grupo armado que opera en esa región.
La Cámara baja aprobó esa disposición en sesión ordinaria una semana después de que aplazara "sine die" la votación del proyecto, aprobado previamente por el Senado, para combatir al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un grupo de izquierda que opera como tal desde 2008 en los departamentos de San Pedro y Concepción.
La declaración del estado de excepción, que permite la movilización de las Fuerzas Armadas junto con la Policía, será remitida ahora al jefe de Estado, Fernando Lugo, que tendrá a su cargo aprobar o rechazar la disposición.
La inesperada decisión de los diputados, aprobada de forma unánime, se produjo pocas horas después de que se registrara un nuevo incidente en un puesto policial atacado a tiros hace tres semanas, presuntamente por el EPP, ocasión en la que murieron dos policías.
Un suboficial resultó herido la pasada noche en Horqueta, a 450 kilómetros al noreste de Asunción, durante un control de carretera realizado frente al puesto policial que había sido atacado, en un confuso incidente que el Gobierno atribuyó a un disparo accidental.
El ministro de Interior, Carlos Filizzola, había afirmado que con o sin estado de excepción, autoriza al Ejecutivo a sacar a las Fuerzas Armadas y restringe las libertades públicas, "se está trabajando muy bien en el norte del país, con fuerzas de elite de la Policía y fuerzas militares que colaboran en inteligencia y logística".
El EPP está conformado por poco más de una decena de miembros y sus cabecillas, por quienes el Gobierno ofrece recompensas, fueron entrenados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según la Fiscalía paraguaya.
Las autoridades atribuyen a esa organización sonados casos de secuestro, de otros asesinatos de policías, así como de ataques a fincas agrícolas y la instalación de artefactos explosivos en instituciones del Estado.
Ante esos actos, en abril de 2010 ya fue declarada otra medida similar por 30 días en varios departamentos del noreste del país, pero las incursiones concluyeron sin la captura de los cabecillas del EPP, aunque algunos de ellos murieron meses después en tiroteos con la Policía.