El senado aprobó hoy la partida presupuestaria de educación para el 2010, pero cerró la posibilidad de pagar la "deuda histórica" del profesorado, que se encuentra en huelga, generada en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
En una sesión no exenta de incidentes en las afueras del Congreso, entre docentes y Carabineros, el senado repuso la partida que había sido rechazada la semana pasada por la Cámara de Diputados, con el fin de que el Gobierno reconociera y buscara una fórmula de pago de los dineros adeudados.
La votación fue de 20 votos en favor de la partida de Educación, 14 en contra y 3 abstenciones, con lo cual la iniciativa deberá ser vista nuevamente por la Cámara de Diputados.
Tras la decisión, los dirigentes del Colegio de Profesores que se encontraban en las tribunas, encabezados por el presidente del gremio, Jaime Gajardo, gritaron consignas contra los parlamentarios de la coalición gobernante, que rechazaron la posibilidad de negociar con los docentes, por lo cual fueron desalojados del Congreso.
Tras el desalojo, Gajardo aseguró que el gremio, que ya completa más de veinte días de huelga, toma este resultado "con tranquilidad" puesto que seguirán "avanzando en la lucha por la deuda histórica".
"Nosotros estamos muy tranquilos y no nos sentimos derrotados para nada", precisó el dirigente gremial, quien aseguró que este miércoles junto a las bases del magisterio se analizarán los pasos a seguir.
En tanto el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, valoró la aprobación de la normativa, más allá de la polémica generada, y sostuvo que "todo presupuesto tiene sus bemoles".
"Siempre hemos tenido que trabajar pero siempre el parlamento al final del día ha dado su aprobación a los presupuestos de la presidenta (Michelle) Bachelet", agregó Velasco.
Los profesores demandan para volver a trabajar que se establezca un acuerdo que reconozca la "deuda histórica", se cancele en un plazo prudente, que se pague el bono Subvención Adicional Especial (SAE) y no se hagan descuentos por los días no trabajados.
La llamada "deuda histórica" se generó en 1981, cuando el Estado traspasó las educaciones básica y media a los municipios un año después de que la dictadura militar anunciara un bono especial para compensar los bajos sueldos de los maestros, que se pagaría en cuatro cuotas, en años sucesivos.