Arabia Saudí rechazó hoy el llamamiento del Gobierno de EE.UU. para que los Estados árabes intensifiquen sus esfuerzos y mejoren sus relaciones con Israel para propiciar un acuerdo que lleve a una paz duradera en Oriente Medio.
El ministro saudí de Asuntos Exteriores, príncipe Saud al-Faisal, quien se reunió hoy con la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, indicó que "la cuestión no es lo que ofrecerá el mundo árabe (...) sino lo que Israel dará a cambio de esta oferta integral" de paz establecida en la propuesta saudí de 2002.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, Clinton y el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell, han urgido a los estados árabes a hacer más para alcanzar la paz en la región y a dar pasos concretos para mejorar su relación con Israel.
Dentro de una serie de reuniones con líderes árabes, Obama tiene previsto precisamente reunirse el próximo lunes con el emir de Kuwait, Yaber al Ahmed al Yaber al Sabah.
Hoy, Al-Faisal afirmó que la posición del mundo árabe está claramente delineada en el plan saudí, aprobado en la cumbre árabe celebrada en Beirut en 2002, y que propone la paz "plena y completa" y la normalización de sus relaciones con Israel a cambio de su retirada de los territorios ocupados en la guerra de 1967.
"Hoy, Israel, que aceptó la iniciativa, recordó el príncipe saudí, trata de desviar la atención del asunto clave, el fin de la ocupación que comenzó en el 67 y la creación de un Estado palestino, a temas secundarios", dijo Al-Faisal en una rueda de prensa conjunta con Clinton después de la reunión que mantuvieron.
"Ése no es el camino hacia la paz. Israel tiene que decidir si quiere una paz verdadera, que está al alcance, o si quiere continuar confundiendo y guiar a la región a una inmolación de la inestabilidad y la violencia", insistió.
Por ello, dijo, "la cuestión realmente es lo que dará Israel a cambio por esta oferta integral" saudí.
El ministro saudí de Asuntos Exteriores remarcó que "lo que Israel ofrece a cambio por la paz con los estados árabes, principalmente la devolución de territorios ocupados, nunca le perteneció, en primer lugar".
Al-Faisal destacó además que Israel ha hecho caso omiso a la petición de Obama de suspender la construcción de asentamientos.
Por otra parte, el príncipe saudí también asestó un golpe a la estrategia que persigue el Gobierno de EE.UU. para preparar el terreno para retomar las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes, que se basa en crear medidas de confianza entre las partes.
"He dicho a la secretaria Clinton nuestro punto de vista de que se requiere (dar) un paso audaz e histórico para terminar con este conflicto y desviar los recursos de la región de la guerra y la destrucción a la paz y el desarrollo", explicó.
Por eso, agregó, la estrategia de ir "paso a paso no ha logrado ni logrará, consideramos, alcanzar la paz" en Oriente Medio. "Seguridad temporal, medidas de creación de confianza tampoco traerán la paz", indicó.
Lo que hace falta, recalcó, es una política integral que "defina el resultado desde el principio y lance negociaciones sobre la cuestión del estado final, las fronteras, Jerusalén, el agua, refugiados y seguridad", concluyó.
Clinton, por su parte, reiteró su llamamiento a los estados árabes y en especial apeló al liderazgo de Arabia Saudí, el cual dijo, "es vital para alcanzar una paz integral y duradera".
La secretaria de Estado negó que la postura saudí complique los esfuerzos de EE.UU., al subrayar que Mitchell, quien acaba de regresar de un nuevo viaje a la región, está "avanzando" en tratar de convencer a las partes de la necesidad de volver a la mesa de negociaciones y decidido a impulsar el diálogo "cuanto antes".