La presidenta argentina, Cristina Fernández, y el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, inauguraron hoy a las afueras de Buenos Aires una unidad sanitaria basada en un modelo brasileño para la atención de pacientes en zonas con alta densidad poblacional.
"Esto parece un acto de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), de la patria grande", celebró Fernández durante el acto de inauguración en la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora, al que también asistió el ex seleccionador argentino Diego Maradona, quien nació en ese distrito.
La mandataria también volvió a recordar a su esposo, el recientemente fallecido ex presidente argentino Néstor Kirchner, quien junto al jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, "reconstruyeron los vínculos de la amistad, solidaridad, cooperación y construcción conjunta entre Argentina y Brasil".
Por su parte, Cabral se mostró "muy entusiasmado" por el hecho de que el gobierno de la provincia de Buenos Aires, en manos de su "amigo" Daniel Scioli, haya copiado el modelo de Río de Janeiro para la construcción rápida de unidades sanitarias.
La Unidad de Pronta Atención instalada en Lomas de Zamora, unos 20 kilómetros al sur de Buenos Aires, atenderá las 24 horas consultas espontáneas y emergencia de mediana y baja complejidad, con capacidad para dar respuesta a unos 300.000 habitantes de la zona.
Tras llegar anoche a Buenos Aires, Cabral compartió una cena privada con Scioli, con quien dialogó sobre la situación de las favelas en Río, aunque "las circunstancias son muy diferentes" a las villas marginales de Argentina, aclaró el gobernador a periodistas.
Cabral reiteró que presentó formalmente una petición al Ministerio de Defensa de Brasil para que 2.000 soldados permanezcan hasta octubre de 2011 en las favelas de la ciudad que controlaba el narcotráfico y que ya han ocupado las fuerzas de seguridad.
La ocupación de las favelas fue una reacción de las autoridades a una serie de ataques criminales que dejó en la última semana 102 vehículos incendiados, mientras que al menos 37 personas murieron en la respuesta policial.
Cabral, quien retornó este mismo jueves hacia Río, aseguró además que aún "no se sabe adonde fueron los narcotraficantes" que lograron escapar en los operativos organizados en los últimos días por las autoridades "ni tampoco (se sabe) donde intentarán reinstalarse", concluyó.