El Gobierno argentino anunció hoy que destinará 1.000 millones de pesos (294,1 millones de dólares) del ahorro público para solventar créditos al consumo y títulos de deuda privada, sobre todo de pequeñas y medianas empresas.
El grueso de los fondos que proveerá la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) se decantará en fideicomisos para créditos al consumo que serán licitados con la mira puesta en reducir a la mitad los tipos de interés que ofrece la banca privada.
Estos incentivos al consumo, que se suman a otros anunciados en los últimos diez días para afrontar los coletazos de la crisis financiera global, fueron informados a la prensa por el jefe del Gabinete, Sergio Massa, junto con directivos de la Anses y de grandes cadenas de electrodomésticos.
La Anses, que acaba de recibir millonarios activos al calor de una reforma de la ley de jubilaciones que puso fin a los fondos de pensiones privados, licitará en el plazo de dos meses unos 600 millones de pesos (176,5 millones de dólares) en fideicomisos para el consumo.
En el mismo plazo se licitarán otros 400 millones de pesos (unos 117,6 millones de dólares) para decantarlos en obligaciones negociables (títulos de deuda privada) y otros instrumentos financieros con los que se apunta a "fortalecer el mercado de capitales", apuntó Massa.
Tras indicar que se dará prioridad a prestar dinero a las pequeñas y medianas empresas, el jefe del Gabinete indicó que esta inversión de fondos de las cajas de jubilaciones permitirá bajar "en un 50 por ciento" los tipos de interés de los créditos al consumo.
En los últimos días la banca estatal se adjudicó fideicomisos formados con fondos de la Anses al ofrecer tipos de interés del 12 por ciento anual, la mitad de lo que cuestan los fijados por el sector privado para préstamos personales.
El consumo de bienes de uso (electrodomésticos, automóviles, etc.) y el sector de la construcción han sido los principales motores del crecimiento económico, superior al 8,5 por ciento en promedio anual que registra Argentina desde 2003.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció este lunes inversiones públicas y privadas en obras de infraestructura por unos 111.000 millones de pesos (unos 32.647 millones de dólares) hasta 2011.
Asimismo, el Parlamento acaba de aprobar una polémica ley para la repatriación de capitales no declarados e incentivos para que las empresas regularicen su situación impositiva y en el mercado laboral, en sintonía con la serie de medidas dictadas en los últimos días para atenuar el impacto de la crisis global.