La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, llamó hoy a licitación para producir en ese país una vacuna contra la gripe A.
En un acto en la sede del Gobierno, la mandataria, junto con el ministro de Salud argentino, Juan Manzur, aseguró que la elaboración de esta vacuna meterá a Argentina en el exclusivo pelotón de países productores de este medicamento de inmunización, integrado por Estados Unidos, Suiza, Francia, el Reino Unido, Italia, Japón, China e India.
La licitación para la radicación en el país de una planta industrial para elaborar la vacuna supone, según Fernández, "un salto cualitativo en materia de salud pública", una inversión de 50 millones de dólares y la contratación de 250 profesionales altamente cualificados.
La planta, que se ubicará en la localidad bonaerense de Escobar, tendrá unos 3.400 metros cuadrados destinados a la producción de 20 millones de dosis al año, según fuentes del Ministerio de Salud.
La cartera de Salud consideró que si se cumplen los objetivos de producción, Argentina tendrá capacidad para inmunizar a la población local en el término de dos o tres años.
De esta manera, Argentina se asegura la adquisición, una vez que la planta entre en producción, de la cantidad necesaria de dosis para prevenir la enfermedad que, según Manzur, es de siete u ocho millones de unidades.
El desarrollo de la aplicación, que se materializará con la colaboración de países extranjeros, aspira a cubrir tanto la demanda interna como a exportarla al resto de países de América Latina.
"Esto va a ayudar a todos los hermanos de la región porque se va a desarrollar entre una asociación inteligente de empresarios argentinos y extranjeros", explicó Fernández.
La presidenta argentina recalcó, por otro lado, el "reconocimiento internacional" hacia el país en relación a la estrategia argentina para combatir la gripe A.
"Desde Estados Unidos nos preguntaron cómo lo habíamos logrado hacer, algo de lo que me siento orgullosa, porque es un logro de todos los argentinos y no de los políticos", añadió.
Según el último reporte del Ministerio de Salud, del pasado 29 de octubre, 600 personas murieron debido a la gripe A en Argentina, que a mediados de este año debió cerrar temporalmente escuelas y comercios, además de suspender múltiples actividades por la enfermedad.