Argentina y Brasil celebraron hoy el nombramiento de Christine Lagarde al frente del FMI, aunque el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, consideró que el apoyo de su país fue condicionado a la continuidad de las reformas en los países emergentes.
"Como nosotros apoyamos las indicaciones de Lagarde estamos satisfechos y ahora vamos a cobrar (exigir) los compromisos que ella tiene con los países emergentes para continuar las reformas", afirmó Mantega tras una reunión del consejo de ministros del Mercosur, en Asunción, en vísperas de la cumbre de jefes de Estado del bloque.
El ministro dijo que Brasil respaldó la designación de Lagarde en medio de una agenda que entre otras cosas prevé que "el próximo director-gerente no sea europeo".
"Queremos que Lagarde mire no solamente los problemas europeos, los problemas mundiales. Queremos que el Fondo Monetario fiscalice más los desequilibrios de los países avanzados, que hoy son caos de los desequilibrios mundiales", indicó.
"Tuvimos un apoyo condicionado a esos compromisos y nosotros estaremos cobrando desde el primer día", refirió el ministro ante una pregunta de Efe.
Por su parte, el ministro argentino de Economía, Amado Boudou, también destacó la elección de la ministra de Economía francesa y recordó que su país apoyó su candidatura.
"Creo que es una buena designación, Lagarde ha tenido mucho talento para ser una figura central en la búsqueda de soluciones a la economía europea. Es una trabajadora incansable que busca soluciones y que éstas no tengan que ver con perder empleos", señaló Boudou.
Añadió que, además de su solidez profesional, Lagarde "tiene un talento político y una comprensión de que no todos los países son iguales".