Los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Uruguay, José Mujica, sellaron hoy en Buenos Aires la "reconstrucción" de la relación bilateral con la firma de una docena de acuerdos, entre los que figuran asuntos energéticos, de transporte y fluviales.
"O prosperamos con nuestro vecino o sucumbimos. Cuando tenemos diferencias, lo primero es negociarlas", afirmó Mujica en su primera visita oficial a Argentina, adonde llegó por apenas unas horas junto con su gabinete.
Los mandatarios avanzaron en los proyectos para la instalación de una planta de procesamiento de gas licuado de petróleo y en el dragado de los limítrofes ríos de la Plata y Uruguay, además de acordar la puesta en funcionamiento de un ferrocarril desde la argentina Concordia a la uruguaya Salto a partir del próximo 29 de agosto, afirmó el canciller de Uruguay, Luis Almagro.
"La presencia (de Mujica) significa la reconstrucción definitiva de la amistad, que nunca se quebró, pero sí hubo un deterioro", manifestó Fernández durante el almuerzo que compartieron en el Museo del Bicentenario, tras una reunión bilateral en la sede del Gobierno argentino.
La relación bilateral atraviesa por un momento de distensión después de que concluyera el año pasado el conflicto surgido a mediados de la década pasada por la construcción de una papelera de la finlandesa UPM (antigua Botnia) en el lado uruguayo del fronterizo río Uruguay, a la que ecologistas argentinos consideran contaminante.
De hecho, Fernández y Mujica se reunieron en más de una ocasión en los últimos años en el marco de las negociaciones bilaterales para superar el litigio, pero la delicada relación entre ambos países había dificultado la concreción de una visita oficial del jefe de Estado uruguayo.
"Superar diferencias que por un momento nos dividieron y restituir la tradicional amistad es el balance más importante" de la visita, destacó Fernández tras la reunión bilateral, a la que siguió un encuentro ampliado con sendos gabinetes.
Mujica reconoció que siempre "aparecen nuevos problemas" porque "la agenda de negociación es interminable", pero consideró que "la política del buen vecino" es "la clave" para favorecer el desarrollo de América Latina, luego de que los países de la región vivieran "durante décadas de espaldas unos con otros".
"La suerte se juega con los vecinos, con los que padecemos los mismos problemas y con quienes salimos adelante o no salimos. Aquí no se viene a ganar, hay que buscar que ganemos todos con políticas de largo plazo que beneficien a todos", puntualizó.
"Más que hablar de integración hace falta asociación" en proyectos conjuntos "que terminan siendo el sustento y la base de la integración", aseguró a su vez Fernández.
Entre los acuerdos suscritos figura un acta para la constitución de un consejo empresarial bilateral, la conformación de una comisión binacional para promover la candidatura para ser sedes del Mundial de fútbol 2030, un acuerdo de intercambio de información para mejorar al seguridad en zonas fronterizas y convenios en materia de geología, minería, agricultura, políticas sociales y migraciones.
Ambos jefes de Estado destacaron, además, el papel de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para consolidar la integración, pronosticaron un futuro prometedor para la región y destacaron el buen clima que atraviesan los países, según quedó plasmado en la cumbre que compartieron la semana pasada en Lima, dijeron.
"Hay que ser hincha a morir del cuadro latinoamericano. Y, para los argentinos, aunque sean brasileños, hay que hinchar por Brasil", bromeó Mujica en alusión a la histórica rivalidad futbolística entre los países vecinos.
Mientras, la ministra argentina de Industria, Débora Giorgi, resaltó la complementación entre empresas de ambos países "en un contexto de crecimiento del comercial bilateral" entre Argentina y Uruguay, que en el primer semestre del año fue de 1.301 millones de dólares, un 40 % más que en 2010, indicó un comunicado de la cartera.
"Necesitamos un empresariado a la altura, un empresariado latinoamericano con proyección de futuro", subrayó Mujica.
Los mandatarios no se refirieron a los resultados que se esperan del control conjunto hecho en la planta papelera de UPM y sobre el río Uruguay, en el marco del acuerdo bilateral alcanzado el año pasado para superar el litigio entre ambos países.