El arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, advirtió que la posible reelección del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, puede sentar "un precedente peligroso en cuanto a la violación de nuestra Carta Magna".
El también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), en entrevista que hoy publica El Nuevo Diario, manifestó que la pretensión de la reelección de Ortega "es un reflejo de la débil institucionalidad que reina en el país".
"Creo que la reelección (de Ortega) estaba en manos de la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), pero aquí se hizo un juego con las leyes", respondió el prelado cuando le preguntaron quienes han sido los responsables de la violación a la Constitución.
Preguntado si los jueces de la CSJ acomodaron la ley a su conveniencia, el líder religioso contestó: "¡claro!", tras agregar que eso "fue triste, porque los magistrados actuaron según el beneficio del presidente Daniel Ortega".
"Yo siempre pensé que las leyes tenían una sola interpretación y que estaban en manos de quienes tenían un conocimiento amplio de las mismas, pero me equivoqué", sostuvo el arzobispo católico.
Recordó que finalmente el máximo tribunal de Justicia del país emitió un fallo "al que nos tuvimos que someter, pero en el que es deplorable descubrir que la Carta Magna no fue respetada".
El prelado dijo que Nicaragua necesita mas institucionalidad "porque si alguna vez la hubo, sólo quedan vestigios de ella".
"Creo que no existe un proyecto de nación, porque cuando se le cambia un ministro o se elige un nuevo presidente, no se le da continuidad a los proyectos de la gestión anterior", señaló el titular de la CEN.
"Cuando vemos -añadió el prelado- que una sola persona dirige un país y tiene todo el poder en sus manos cae en la tentación del totalitarismo".
Expresó seguidamente que dentro del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) "hay personas pensantes y de gran sabiduría que pueden impulsar un proyecto de nación, pero por desgracia no les dan espacio".
Sobre si en Nicaragua existe una verdadera oposición, Brenes afirmó que "¡claro que no!", tras enfatizar que lo que hay es una "pseudo oposición, que sólo es leal a sus intereses y a mantener los puestos que ostentan".
El presidente Ortega aspira a continuar en el poder por cinco años más pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata, que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Ortega disputará la Presidencia el 6 de noviembre próximo frente a cuatro candidatos de la oposición, entre ellos el expresidente Arnoldo Alemán (1997-2002), de la alianza que encabeza el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Además, aspira a la primera magistratura del país el empresario de radio y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) Fabio Gadea, por una coalición presidida por el Partido Liberal Independiente (PLI).
El diputado liberal disidente y exdirigente de la "Contra" Enrique Quiñónez se presenta en la contienda electoral por el partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el exministro de Educación Miguel Ángel García por una coalición de pequeños partidos encabezada por la Alianza por la República (APRE).
Los nicaragüenses elegirán el 6 de noviembre a un nuevo presidente y a un vicepresidente, a 90 diputados ante la Asamblea Nacional y a 20 ante el Parlacen.