ASESINATOS**Aunque en los últimos días, se hace mayor énfasis en los casos de desaparición, asalto y asesinato de mujeres, la verdad es que la criminalidad no hace diferencias de sexo, y hay que tratar el problema en forma integral. Lo que ocurre es que la delincuencia se ha vuelto más inescrupulosa con la vida y los valores humanos más elementales. Antes, hasta los asaltantes tenían su propio código de ética.
MUJERES**Y parte de él , influencia de la tradicional materno filia del varón panameño, de su machismo y supuesta hombría, era el no meterse con las mujeres o guardarles al menos un mínimo de respeto. Pues ahora, no. Los criminales de hoy sacan ventaja de la relativa debilidad, excesiva confianza y desprevención que suele caracterizar a algunas damas y ancianos, para atracarlos y asesinarlos.
AUTORIDADES**Hay que estar alertas y cooperar con la autoridad. Las llamadas anónimas han facilitado las últimas capturas. ¡Bien por la Policía y por la ciudadanía que colabora! Ahora es el turno de fiscales, jueces y carceleros. Ojalá cesen de liberar asesinos. Por ejemplo, el que mató al joven dueño de la gasolinera en Cuatro Altos, ya había asaltado la estación meses antes y fue soltado dizque por ser menor.