ATROPELLO**Hace unos días el ingeniero César Silgado Soto murió atropellado por el auto que conducía la joven Nicole Alexandra Chevalier, quien huyó del lugar. El hecho ha provocado un amargo sobresalto entre la ciudadanía, que cree que la culpable no recibirá escarmiento gracias al escudo protector de sus influencias.
LEYES**La ley en un estado de derecho debe ser igual para todos. No debe y no puede haber distinciones, pues ninguna democracia resiste mucho tiempo si sus bases están socavadas por las aguas putrefactas de los fueros. Larga es la lista de los influyentes, políticos y adinerados, quienes evaden la sanción legal, y en muchos casos hasta la moral, valiéndose del peso específico de sus conexiones sociales.
JUSTICIA**Ahora bien, el caso de esta joven no debe ser usado para fomentar saña ni odios vengativos. ¡Mucho cuidado con una exageración! Lo que ha hecho grande a los países que hoy gozan de desarrollo, es que supieron valorar el papel de la justicia. Dejaron de ser pobres cuando conjuraron la pobreza del espíritu.