El número de estadounidenses que solicitó ayuda por desempleo aumentó en 18.000 la semana pasada, hasta los 409.000, un dato que superó ligeramente los pronóstico, informó hoy el Departamento de Trabajo.
El consenso de analistas preveía que las peticiones de subsidio por desempleo ajustadas por temporada quedarían situadas en las 400.000.
Una cifra inferior a 425.000 refleja un modesto crecimiento del mercado laboral, aunque el consenso de analistas considera que las solicitudes necesitan descender a 375.000 para que se reduzca de forma significativa el desempleo.
Las peticiones semanales de subsidio por desempleo alcanzaron su récord en marzo del 2009, cuando llegaron hasta las 651.000.
En tanto, la media de cuatro semanas, considerada un indicador menos volátil y un reflejo más preciso de la situación laboral, bajó en 3.500 solicitudes hasta las 410.750 peticiones, el nivel más bajo desde julio del 2008.
El Gobierno publicará el viernes la cifra de desempleo de noviembre, que se espera quede situada en el 9,7%, frente al 9,8% actual.