Los ingresos personales en Estados Unidos aumentaron un 0,5 por ciento durante agosto, un mes en el cual el gasto real de los consumidores subió un 0,2 por ciento, según informó hoy el Departamento de Comercio.
La mayoría de los analistas había calculado un incremento del 0,3 por ciento en los ingresos y del 0,4 por ciento en los gastos, durante un mes en el cual la inflación se mantuvo moderada.
El índice de precios en gastos de consumo, una medida de la inflación a la cual presta mucha atención la Reserva Federal, subió un 0,2 por ciento en agosto, y ha aumentado un 1,5 por ciento desde agosto de 2009.
Si se excluyen los gastos de alimentos y energía, la inflación subyacente en este índice fue del 0,1 por ciento y ha sido del 1,4 por ciento en un año.
Los ingresos reales disponibles -es decir, después del pago de impuestos- que se habían mantenido sin cambios en julio subieron un 0,5 por ciento en agosto.
Dado que los ingresos aumentaron a un ritmo más rápido que los gastos, la tasa personal de ahorro subió del 5,7 por ciento en julio al 5,8 por ciento en agosto.
El gasto de los consumidores representa en Estados Unidos más de dos tercios del producto interior bruto (PIB), y el incremento en agosto da razones para el optimismo de los comerciantes al aproximarse la temporada de fiestas.
Pero se calcula que el índice de desempleo, que fue del 9,6 por ciento en agosto, rondará un promedio del 9 por ciento en el próximo año y esto impedirá que la demanda crezca mucho más.
Los sueldos y salarios, que en julio habían subido un 0,4 por ciento, aumentaron en agosto un 0,3 por ciento, lo cual indica la debilidad del mercado laboral que sigue aplastando las remuneraciones de los trabajadores.