Las autoridades de Estados Unidos transfirieron la custodia del supuesto militante de la red terrorista Al Qaeda Ali saleh Kahlah al Marri a los tribunales civiles, informó hoy la Casa Blanca.
Al Marri, de nacionalidades saudí y qatarí y residente legal en Estados Unidos, se encontraba detenido en una prisión de la Marina en las afueras de Charleston, en Carolina del Sur, desde hace más de cinco años, cuando el entonces presidente George W. Bush le declaró combatiente enemigo.
En un memorándum enviado al secretario de Defensa, Robert Gates, y dado a conocer hoy, el presidente estadounidense, Barack Obama, revierte la decisión de Bush e indica que Al Marri debe ser transferido al control del Departamento de Justicia para que se le abra un juicio penal.
El sospechoso, de 43 años, será trasladado ahora a una prisión civil en Peoria, en Illinois, a la espera de ser juzgado por proporcionar apoyo a Al Qaeda y conspirar con otros para apoyar a esa red terrorista.
Si resulta declarado culpable, Al Marri podría ser condenado a un máximo de quince años de prisión por cada cargo.
Dos días después de su llegada a la Casa Blanca el pasado enero, Obama ordenó una revisión del caso de este detenido, el único preso categorizado como combatiente enemigo en suelo estadounidense.
Al Marri había presentado una demanda ante el Supremo en la que ponía en entredicho la autoridad del presidente para detener de modo indefinido y sin llevar a juicio a sospechosos de terrorismo en suelo estadounidense.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Casa Blanca alegaba que contaba con autoridad dentro de su declarada guerra contra el terrorismo para ordenar la captura de cualquier ciudadano o residente estadounidense y retenerlo indefinidamente sin necesidad de llevarlo a juicio.
La orden dada a conocer hoy representa una muestra del cambio de política respecto a los sospechosos de terrorismo en el Gobierno de Obama, que pidió la revisión del caso de Al Marri al tiempo que ordenó el cierre de la prisión de Guantánamo en el plazo de un año.
Según afirmó el secretario de Justicia, Eric Holder, la medida anunciada hoy muestra la "resolución a proteger al pueblo estadounidense y llevar a juicio a supuestos terroristas".
"En esta Administración, haremos rendir cuentas a todo aquel que intente perjudicar a los estadounidenses, y lo haremos de manera consistente con nuestros valores", agregó.
Al Marri fue detenido a finales de 2001 tras los atentados del 11-S. Inicialmente se le acusó de fraude con tarjetas de crédito y de mentir a la Policía.
En junio de 2003, Bush afirmó que el sospechoso contaba con información clave sobre tramas terroristas, le declaró combatiente enemigo y ordenó que quedara bajo custodia militar.