El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, defendió hoy que "la prevención de la corrupción es un buen negocio", ya que es una práctica que "distorsiona los mercados y entorpece el crecimiento", por lo que animó a las empresas a unirse a la iniciativa Global Compact.
"La corrupción es una amenaza al desarrollo, a la democracia y a la estabilidad, distorsiona los mercados, frena el crecimiento económico y desalienta la inversión extranjera", manifestó Ban con motivo de la celebración hoy del Día Internacional contra la Corrupción.
A través de un comunicado, añadió que este mal también tiene efectos como la "erosión de los servicios públicos y de la confianza en los funcionarios", al tiempo que "contribuye al daño del medio ambiente".
Por todo ello, el máximo responsable de la organización con sede en Nueva York alentó a las empresas a cooperar con las instituciones para desvelar los casos de corrupción que "implican gastos ocultos, haciendo subir los precios y perjudicando la calidad de los productos, sin ningún tipo de beneficio para los productores ni para los consumidores".
En ese sentido, las animó a sumarse a Global Compact, una iniciativa de Naciones Unidas para fomentar la responsabilidad corporativa, erradicar las malas prácticas procedentes del cada vez más potente sector privado y favorecer la luchar contra la corrupción.
La Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción ayuda a sus 148 Estados parte a detectar y prevenir este tipo de abusos, según recordó Ban, quien apuntó que el organismo internacional también tiene sus propios mecanismos internos para luchar contra la corrupción.
"En este Día Internacional contra la Corrupción, pongamos todos de nuestra parte para fomentar las prácticas éticas, salvaguardar la confianza y asegurar que no se desvían valiosos recursos necesarios para nuestro trabajo conjunto en pro del desarrollo y la paz", dijo.
Con motivo de la celebración de este día, en Naciones Unidas tiene lugar hoy una reunión organizada por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Programa para el Desarrollo de la ONU (PNUD), en la que se estudia la función del sector privado en la lucha contra la corrupción.
"El sector privado desempeña un papel clave en la promoción del desarrollo, pero va retrasado respecto del sector público en sus esfuerzos para detener la corrupción", dijo el director ejecutivo de la UNODC, Yury Fedotov.
Añadió que "en el último año, varios países han intensificado la aplicación de las leyes contra la corrupción y se han visto procesos judiciales de alto nivel en grandes empresas".
Sin embargo, lamentó que muchos de esos casos terminen en acuerdos extrajudiciales con la fiscalía correspondiente, que implican el pago de cuantiosas multas por parte de las empresas afectas, aunque en general ese dinero lo ingresan las autoridades del país de la compañía y no donde se cometió el delito.
Según el Barómetro Global de la Corrupción 2010, publicado hoy por Transparencia Internacional, la crisis financiera ha espoleado la corrupción en los últimos tres años en todo el mundo, sobre todo en Norteamérica y Europa, donde el 67% y el 73% de los encuestados, respectivamente, cree que este tipo de delitos ha aumentado en el último trienio en sus respectivos países.
En contraste, el promedio mundial de las personas que creen que la corrupción se ha incrementado en sus países se sitúa en el 56%, frente al 30% que considera que se ha mantenido y el 14% que entrevé una mejoría.