El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró hoy complacido por el anuncio de que la misión conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) cierra el año con el 60 por ciento de sus miembros desplegados sobre el terreno.
"El secretario general aplaude el esfuerzo llevado a cabo por UNAMID y los países que le han cedido tropas para alcanzar esta meta pese a las graves dificultades que afrontaban, entre ellas la situación volátil en Darfur", señaló la portavoz de la ONU, Marie Okabe.
La portavoz confirmó que UNAMID cuenta hoy con 12.374 soldados, lo que representa el 63 por ciento de los 19.555 militares autorizados por su mandato, en que también se incluye cerca de 6.000 policías.
Ban considera que la colaboración otorgada por el Gobierno de Sudán a UNAMID en los últimos meses fue clave para que la misión de paz alcanzara la meta de tener el 60 por ciento de sus miembros desplegados antes de 2009, dijo Okabe.
En ese contexto, solicita a los países que han contribuido a la misión con militares y policías a que redoblen su cooperación con Naciones Unidas para lograr el despliegue completo del contingente de paz, señaló.
El secretario general recalca que un elemento importante es ahora "consolidar la capacidad de acción de las tropas que ya están en el terreno", dijo Okabe.
La portavoz advirtió que a Ban le preocupa que la violencia, el sufrimiento de la población civil y el peligro que afrontan las tropas de UNAMID y los cooperantes humanitarios en Darfur no desaparecerán hasta que Jartum y los rebeldes entablen un verdadero diálogo político.
El hecho de haber logrado desplegar el 60 por ciento de sus tropas antes de 2009 es un premio de consolación para Ban, que a principios de 2008 se había propuesto como meta que UNAMID contara con el 80 por ciento de sus miembros antes de fin de año.
Sin embargo, el departamento para Operaciones de Paz de la ONU reconoció el pasado septiembre que la organización incumplirá esa meta debido a las dificultades en lograr las condiciones necesarias para el despliegue de las nuevas tropas.
En ese contexto, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, el francés Alain Le Roy, admitió el pasado 19 de diciembre que la misión de paz en Darfur concluirá su primer año sin cumplir su mandato de proteger a la población civil.
El diplomático francés señaló que la presencia de los "cascos azules" no evitó el recrudecimiento de la violencia en esa región occidental de Sudán.
El conflicto de Darfur comenzó en enero de 2003, cuando dos grupos armados se rebelaron contra el Gobierno por la situación de pobreza en la que se encontraba sumida esa región.
Desde entonces, unas 300.000 personas han perdido la vida y al menos dos millones y medio más se han visto obligadas a abandonar sus hogares, según organismos internacionales.