El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a los líderes del Grupo de los Veinte (G-20) que mañana se reúnen en Washington que de ese encuentro salgan "señales inequívocas" de que actuarán "con urgencia" para superar la crisis económica y financiera global.
"Es esencial que de la reunión del G-20 salgan señales inequívocas para una resolución conjunta de la crisis, para actuar juntos y con urgencia, además de mostrar solidaridad hacia los más necesitados", afirmó Ban en una carta dirigida a los líderes mundiales y dada a conocer hoy por su portavoz.
Los Jefes de Estado o de Gobierno de los países desarrollados y en desarrollo integrados en el G-20 se reunirán los días 14 y 15 de noviembre en Washington, bajo la presidencia de EE.UU. y George W. Bush, para abordar la manera de superar la crisis por la que atraviesa el sistema financiero global y que afecta a la economía real.
"Esta crisis demuestra la interdependencia que tenemos y que las políticas de otros puede ayudar o dañar a todos", dijo Ban en la carta, en la que también subrayó que eso ocurre en asuntos como el cambio climático, los mercados financieros, los alimentos, la energía, el comercio, el empleo u otras amenazas como las epidemias infecciosas.
El responsable de la ONU insistió en que los líderes de esos veinte países deben de mostrar solidaridad con el resto del mundo, y recomendó que una manera de hacerlo es "cumpliendo los compromisos existentes en ayuda, manteniendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio" (ODM) previstos para 2015.
Ban, que en principio ofreció la sede de Naciones Unidas en Nueva York para celebrar esa reunión y que asistieran todos los países, les recordó que "hay unos 170 países que no van a estar presentes y también tienen dificultades".
El pasado lunes la Asamblea General de la ONU abordó en una reunión informal el impacto de la crisis entre los países, y a ese respecto el responsable de las Naciones Unidas señaló que los que no estarán en la cumbre, "sean desarrollados o en desarrollo, tienen voces que han de ser escuchadas, y me encargaré de que así sea".
Ban subrayó, igualmente, que es en momentos como el actual de crisis, "cuando la acción multilateral requiere que quienes tienen más asuman el liderazgo y se reúnan de manera informal y flexible".
En su opinión, las reuniones como la que se celebrará en Washington los próximos dos días "pueden ayudar a desencadenar progresos decisivos que de otra manera sería difícil lograr".
Ban aseguró que trabajará estrechamente con los dirigentes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) para que las reformas que se produzcan no queden restringidas a la regulación en el sector financiero exclusivamente.
El secretario general de la ONU advirtió de que las perspectivas de crecimiento global a la baja pueden llevar a "una crisis global humana sin precedentes, debido a la debilidad de la economía global a un nivel que no hemos visto desde hace décadas".
"Hay que abordar los grandes desafíos para la seguridad humana, como el cambio climático, la prevención de conflictos y la erradicación de la pobreza", señaló Ban al G-20.