El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló hoy que la respuesta a las actividades de piratería en el Golfo de Guinea ha de ser concertada y tanto a nivel regional como internacional para enfrentar un problema que pone en peligro la economía y la seguridad de esos países.
"La amenaza se agrava porque la mayor parte de los estados del Golfo (de Guinea) tienen una limitada capacidad para garantizar un comercio marítimo seguro, libertad de navegación, así como la protección de los recursos marinos y para garantizar las vidas y la propiedad", dijo Ban durante un debate en el Consejo de Seguridad sobre ese problema.
A finales de agosto pasado, el máximo órgano de seguridad de la ONU abordó la situación de esa zona africana y expresó su preocupación por el aumento de la piratería, los asaltos armados y los secuestros en aguas del Golfo de Guinea.
Ban subrayó que tal como le expresaron diferentes jefes de Estado y de Gobierno durante la apertura de la Asamblea General en septiembre pasado, "se necesita una respuesta concertada a nivel regional e internacional" que combata esa amenaza a la seguridad.
Por su parte, el embajador de Benin, Jean-Francis Zinsou, recomendó que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte una resolución para luchar contra la piratería en esa zona y que suponga un respaldo para las medidas individuales y colectivas que están tomando los países de la zona para restaurar la navegación segura.
Ban, además, también valoró la iniciativa de Benin y Nigeria (país que preside el Consejo en octubre) de realizar patrullas conjuntas en aguas costeras cercanas al primero, así como la estrategia conjunta de Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón y Sao Tomé y Príncipe para asegurar sus intereses en la zona como miembros de la Comunidad Económica de Estados Centroafricanos (ECCAS).
Esa organización y la de la Comunidad Económica de Países de África Occidental (ECOWAS) tienen previsto, respectivamente, celebrar reuniones internacionales para bordar el problema.
Ban apeló a esas dos organizaciones para que trabajen de forma conjunta con el objetivo de desarrollar una estrategia global e integrada, junto a la Comisión del Golfo de Guinea y las organizaciones marítima de los países centroafricanos y de África occidental.
El máximo responsable de la ONU informó que en noviembre viajará a la zona una misión internacional que examinará la situación, después de que el presidente de Benin, Boni Yayi, lo solicitara al organismo internacional ante el impacto negativo que esa actividad delictiva tiene para el país africano.
La misión, dijo Ban, evaluará el impacto de la amenaza, así como la capacidad de Benin y de la subregión de África occidental en su conjunto de cara a garantizar la seguridad de las aguas de ese golfo, además de que presentarán recomendaciones para luchar contra la piratería, el crimen organizado y el tráfico de drogas.
Igualmente contactará con las autoridades de la Unión Europea (UE) al respecto y otras instancias internacionales, para después elaborar un informe que se presentará al Consejo.
"La piratería transciende las fronteras y los intereses económicos nacionales. Supone un impacto negativo para el comercio de África Occidental con sus socios comerciales en las Américas, Asia y Europa", dijo Ban, que pidió a los países recordar la lección de Somalia y centrarse simultáneamente en la seguridad, en el cumplimiento de la ley y en el desarrollo.
Por su parte, el embajador de Francia, Gérard Araud, destacó que el problema se debe a la inseguridad en el delta del río Níger y en particular a los ataques contra las instalaciones petrolíferas, junto al narcotráfico, las migraciones clandestinas y la pesca ilegal que se dan en esas costas africanas.
Señaló también que ese problema es diferente del somalí ya que esa "inseguridad afecta a países cuya soberanía no está en cuestión, y debe de ser respetada y la base de la acción", al tiempo que dio la bienvenida al envío de la misión de la ONU y a las decisiones ya en marcha para intensificar la cooperación regional.
En lo que va de año se han producido 27 ataques de piratas contra navíos de diferentes nacionalidades en aguas del Golfo de Guinea, indicó por su parte el embajador británico, Mark Lyall Grant, que también apuntó a que según los analista únicamente se reporta uno de cada diez ataques que ocurren.