Suribeth Cortez, una de las jóvenes afectadas tras el sismo de octubre y oriunda del distrito de Macaracas, fue dada de alta luego de superar un delicado estado de salud.
La joven abandonó el centro hospitalario acompañada de su padre, ellos en un principio enfrentaron serias dificultades para coordinar su traslado debido a la falta de transporte. Pero, el creador de contenido Andrés Moya la trasladó hasta la casa de su tía.
Moya la ha apoyado desde el principio y que incluso la ayudó para que otros la apoyaran y así construirle una nueva casa muy pronto.
Aunque el plan original de la familia era retornar de inmediato a la comunidad de Macaracas, la falta de una estructura habitacional adecuada y segura en la zona impidió el viaje.
Ante este panorama, sus parientes tomaron la decisión de trasladarla de forma provisional a la residencia de una tía en la ciudad capital, garantizando que permanezca en un espacio resguardado.
Frente a la urgencia y la vulnerabilidad en la que se encuentra la joven, Moya hizo un llamado público al alcalde capitalino, Mayer Mizrachi, para que considere la asignación temporal de una de sus casas prefabricadas ("chantin" o módulos habitacionales) en la zona de origen de la familia.
La meta principal de esta solicitud es proveer a Suribeth de un espacio digno y funcional donde pueda continuar con su proceso de recuperación y cuidados médicos junto a sus seres queridos, mientras se gestiona la construcción formal y definitiva de su nueva vivienda en Macaracas.
El caso de Suribeth se suma a las diversas situaciones de vulnerabilidad social y habitacional que siguen bajo seguimiento tras las afectaciones dejadas por el movimiento telúrico en distintas regiones del interior del país.