El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, rechazó hoy la acusación del Gobierno georgiano de que alteró su último informe sobre la misión del organismo en la región separatista de Abjasia debido al "chantaje" de Rusia.
La portavoz de Naciones Unidas, Marie Okabe, señaló que Ban "rechaza categóricamente" las declaraciones formuladas el miércoles por el embajador georgiano ante el organismo mundial, Alexander Lomaia, que calificó de "desafortunadas".
"El interés del secretario general en la redacción del informe es que las partes se concentren en los asuntos que están sobre la mesa, particularmente la creación de un mecanismo que garantice la seguridad en esa región afligida", afirmó la portavoz.
Okabe señaló que el título del informe, en el que no se menciona el nombre de Georgia, tenía como intención evitar la "politización innecesaria del debate entre los miembros del Consejo de Seguridad y refleja un compromiso aceptado por todos".
Ban "rechaza cualquier sugerencia de que se le amenazó de ninguna manera en este sentido", agregó.
El embajador georgiano afirmó el miércoles en una conferencia de prensa que el informe del secretario es un "paso atrás" producto del "chantaje" de Moscú.
"El informe ignora lo más obvio, y es que miles de militares, tanques y artillería pesada rusa están estacionados en nuestro país", dijo Lomaia.
Acusó a Rusia de amenazar a la ONU con vetar el proyecto de resolución sobre UNOMIG si el informe no era de su agrado y lamentó que "el secretario general se pliegue al chantaje ruso".
El informe de Ban, que fue divulgado el pasado 18 de mayo, advierte de que la situación de seguridad en la área de responsabilidad de la misión "sigue siendo frágil, por una sucesión de amagos de incidentes relacionados con la colocación de minas y artefactos explosivos rudimentarios".
Asimismo, alerta de que sigue erosionándose el régimen de alto el fuego vigente desde 1994 entre las fuerzas de seguridad georgianas y las milicias separatistas abjasas, que se encuentran separadas por una zona desmilitarizada patrullada por los observadores de la ONU.
Ban recomienda que se acuerde con las partes un nuevo régimen que obligue al estricto cumplimiento del alto el fuego en tierra, mar y aire.