El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó su beneplácito por la decisión del presidente de EE.UU., Barack Obama, de cerrar la cárcel de Guantánamo y revisar los procedimientos de detención y de interrogatorios de sospechosos de terrorismo.
La portavoz de la ONU, Michele Montás, dijo que Ban comparte la satisfacción expresada el jueves por la Alta Comisionada de Derechos Humanos (ACDH) de la ONU, Navi Pillay, después de que Obama firmara en una ceremonia en la Casa Blanca las órdenes ejecutivas correspondientes.
Ban "acoge con satisfacción la prohibición decretada por la nueva administración de EE.UU. al uso de ciertos métodos de interrogación", afirmó Montás.
Recordó que las Naciones Unidas ha instado repetidamente a que se cierre el centro de detención situado en una base militar de EE.UU. en territorio cubano y resaltó que el organismo se siente "animado" por el hecho de que Obama haya otorgado una alta prioridad al respeto de los derechos fundamentales.
El secretario general "desea colaborar con todos los países miembro de las Naciones Unidas en la lucha contra la lacra terrorista dentro de un respeto completo de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos", agregó.
La orden ejecutiva firmada por Obama prevé el cierre, en el plazo de un año, de la prisión de la base naval de Guantánamo, en el sudeste de Cuba, establecida en 2002 para sospechosos de terrorismo.
Obama firmó, además, otras dos órdenes ejecutivas que prohíben la tortura y los maltratos en los interrogatorios y el encarcelamiento de los presos y establecen un grupo de trabajo que elabore recomendaciones sobre el asunto.
La decisión pone fin a siete años de denuncias de las organizaciones de derechos humanos, que se han quejado de la detención prolongada de los supuestos terroristas, su permanencia en la base sin juicio y el uso de métodos de interrogación que se consideran tortura.