La Asociación de Bancos Privados de Ecuador (ABPE) expresó hoy su "profunda preocupación" por el futuro del sistema financiero y por la economía de este país andino de algo más de 13 millones de habitantes.
En un remitido publicado en la prensa, la ABPE recuerda que la caída de los precios del petróleo y la reducción de otras exportaciones, de las remesas y de las líneas de crédito, "han provocado una severa reducción del ingreso de divisas y de tributos".
Ello, señala, podría "desencadenar una nueva crisis económica, social y política".
Aclara que, a diferencia de lo que ocurrió en 1999, cuando se produjo una de las peores crisis financieras de la historia de este país andino y que llevó a la dolarización de la economía, "el Ecuador hoy cuenta con un sistema financiero sólido, solvente y líquido".
Sin embargo, señala que ese importante elemento de estabilidad económica y de confianza "puede perderse por los efectos negativos que producirá la Ley de Seguridad Financiera" aprobada por la Comisión Legislativa y por la ley tributaria que discute esa instancia, así como por otras regulaciones.
La ABPE apunta que algunas de las disposiciones de la política económica y bancaria del actual Gobierno, liderado por Rafael Correa, están dirigidas a que el Estado intervenga en una amplia gama de decisiones que corresponden a la gestión privada de las empresas bancarias.
Los banqueros advierten que si no se rectifican ciertas acciones del Gobierno -que no especifican en el comunicado- los eventuales problemas futuros del sistema financiero "no serán responsabilidad de sus administradores sino del Gobierno y de la Comisión Legislativa".
La ABPE concluye el remitido de prensa expresando su disposición al diálogo constructivo con Correa.