El presidente de EE.UU., Barack Obama, disfrutó hoy de un día libre en su apretada agenda y admiró, junto a la primera dama, Michelle Obama, y sus hijas, Malia, de 11 años, y Sasha, de 8, la belleza del Gran Cañón del Colorado.
Malia, quien iba del brazo de su padre, vestido de modo informal con un polo blanco y pantalones de color marrón, escuchó con interés las explicaciones del guía que llevó a la primera familia de EE.UU. por los diferentes miradores del parque nacional.
En una imagen muy familiar, Obama, Michelle -con pantalones cortos, una camisa de manga corta y una gorra tipo béisbol-, Malia y Sasha disfrutaron desde el mirador "Hoppi Point" el magnífico paraje de uno de los parques naturales más importantes del mundo.
"¡Bastante bonito, eh!, dijo el presidente de EE.UU., quien explicó a su familia que la última vez que visitó el parque nacional en Arizona tenía once años.
El parque nacional del Gran Cañón del Colorado recibe cada año cinco millones de visitantes.
La familia Obama visitó el sábado otro parque nacional, el de Yellowstone, en Wyoming, aprovechando unas horas libres del mandatario en la gira que efectuó el fin de semana por el oeste del país para defender su reforma sanitaria.