Bares de Montevideo buscan recuperar sus viejas tertulias con café solidario


Los bares de Montevideo buscaron hoy recuperar sus casi desaparecidas tertulias con el "Café solidario", una iniciativa que convocó a los ciudadanos para ayudar a un hospital local y revivir al mismo tiempo una vieja costumbre que antaño hizo célebre a la capital uruguaya.


Durante décadas, escritores de la talla del argentino Jorge Luis Borges y el uruguayo Mario Benedetti, ex presidentes del país como José Batlle y Ordoñez, y artistas como Alfredo Zitarrosa se sintieron atraídos por el ambiente que se generaba dentro los bares de Montevideo.


En sus mesas se gestaban interminables charlas literarias, excitantes debates políticos y profundas discusiones filosóficas que hoy "se han perdido casi del todo", explicó a Efe el director del bar Facal, Federico Celsi.

 

Para evitarlo, el Facal y otros dieciséis establecimientos de la capital ofrecieron durante toda la jornada de este martes el "Café solidario", con el que se recaudaron fondos para el Hospital Maciel y se incentivó a los ciudadanos a volver a las denominadas "rondas de amigos"


A la campaña se adhirieron bares míticos como el centenario Café Brasilero y otros más jóvenes como el Café Central, inaugurado hace menos de cuatro años.


De esta forma se pretendió que tanto las viejas como las nuevas generaciones "recuperen algo muy uruguayo", explicó Celsi.

 

Por su parte, Cristina, una joven que supo de la iniciativa por la prensa y que aprovechó la ocasión para reunirse con unas amigas "a charlar" alrededor de una mesa, dijo que: "Me parece buena idea, porque es verdad que cada vez venimos menos a tomar algo a un bar, parece como si ya no tuviéramos el tiempo".


"Antes era otra cosa: nos arreglábamos bien y veníamos a tomar un café o un 'whiskicito', y no nos lo perdíamos por nada del mundo", le contó a Efe Julián, quien a sus 93 años reconoce que uno de sus mayores placeres sigue siendo tomarse "un 'cortadito' con los amigos".


Ahora se lo toma en el Café Tribunales de la céntrica Plaza Cagancha de Montevideo, pero años atrás lo hacía en el Café Sorocabana, un emblemático establecimiento que a mediados del siglo XX reunió en torno a sus mesas de mármol a importantes figuras de la época.

 

"Allá los políticos pactaban y se hacían grandes negocios, pero también se filosofaba mucho", recordó Julián, que también jura haber visto a Benedetti concentrado y escribiendo "sólo unas mesas más allá" de la suya.


Durante décadas las tertulias montevideanas se convirtieron en uno de los mayores atractivos de la ciudad y se cuenta incluso que el ex presidente colombiano Belisario Betancur, en una de sus visitas oficiales, modificó su agenda para poder disfrutar un rato de un café de la capital.


"Hoy el bar es un lugar de paso, donde se toma algo apurado y ni se disfruta", aseguró Celsi.

 

Sin embargo, en los locales de Montevideo aún es posible encontrar alguna mesa concurrida que evoca otros tiempos en los que un simple café se disfrutaba de otra forma.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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