Barreras**Entre los más serios problemas del libre comercio figuran a la cabeza, los subsidios y los controles sanitarios. En el primer caso, las naciones ricas gastan miles de millones de dólares a favor de sus agricultores, para que se mantengan en la actividad, bajo la doctrina de la "independencia alimentaria".
Competitividad**En esas condiciones no se puede competir con ellos en términos de igualdad, porque los precios internacionales se manipulan. En el otro tema, los controles sanitarios se mal usan, como barrera. Costa Rica, por ejemplo, prohibió la entrada de pollo panameño pretextando una contaminación. A la postre, Panamá hizo lo propio y tuvieron que sentarse.
Reciprocidad**Para resolver el tranque de las negociaciones con Estados Unidos, convendría considerar una fórmula en que ambos acuerden unos estándares de control comunes. Se listaría unas entidades capaces de certificar su cumplimiento válido en uno y otro lado. Por ejemplo, aquí no se lava el pollo con cloro. Hay que ponerse de acuerdo.