El ex terrorista italiano Cesare Battisti, a quien ha concedido el Gobierno brasileño el estatus de refugiado político desencadenando una crisis diplomática con Italia, reiteró hoy su inocencia y aseguró que los autores de los asesinatos por los que está acusado son cuatro de sus ex compañeros.
En una carta escrita hoy por Battisti a los medios de comunicación brasileños y de la que se hace eco la prensa italiana, el ex miembro del grupo Proletarios Armados para el Comunismo (PAC) acusó después de más de 30 años a cuatro de sus ex compañeros de los cuatro homicidios por los que está condenado a cadena perpetua en Italia.
Battisti, que se encuentra encarcelado en Brasil, asegura que los autores del asesinato de dos policías, un joyero y un carnicero son "Giuseppe Memeo, Sante Fatone, Sebastiano Masala y Gabriele Grimaldi", miembros del PAC, uno de los tantos grupos de extrema izquierda que protagonizaron los llamados "años del plomo" en la década de 1970.
Todos ellos fueron condenados por varios crímenes en el 1981 y se declararon arrepentidos de su pertenencia al grupo armado.
Además, Battisti afirmó que el disparo que dejó inválido a Pierluigi Torregiani, hijo del joyero asesinado en 1979 en Milán, salió de la pistola que empuñaba el padre.
"Yo no soy el responsable de las muertes de las que me acusan y sé que el dolor que han causado es aún inmenso",se lee en la carta que ha escrito Battisti en portugués y que ha sido difundida por sus abogados.
Battisti asegura también que la persona que le acusó de estas muertes, y de la que no da el nombre, "fue torturada".
Por otra parte, el ex activista de extrema izquierda volvió a reiterar que es "un perseguido político" en su país y pidió que comprendan su situación y que pueda vivir en libertad con su familia los últimos días de su vida.
Las relaciones entre Brasil e Italia se han complicado desde que el ministro brasileño de Justicia, Tarso Genro, decidió no conceder la extradición de Battisti y darle el estatus de refugiado político.
Mientras el Gobierno italiano ha anunciado que hará todo lo posible para conseguir la extradición de Battisti, el Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño abrió hoy un plazo de cinco días para que el Gobierno italiano pueda presentar sus razones para extraditar al ex terrorista.