Bochorno**Pasadas las fiestas de fin de año, se multiplican las reacciones ciudadanas por el bochornoso pugilato callejero protagonizado por el entonces Contralor General de la República, Alvin Weeden, y el secretario del Comité Nacional contra la Corrupción, Enrique Montenegro.
Reacciones**Una de ellas proviene de Magali Castillo, de la Alianza Ciudadana pro Justicia, quien luego de condenar el vergonzoso acontecimiento, deplora el pésimo ejemplo proyectado hacia la comunidad por dos de sus más reconocidas figuras públicas.
Diálogo**Y es que el efecto del hecho trasciende a sus protagonistas y motivaciones personales. Es la juventud, y en especial la niñez, la más afectada, puesto con ello reafirma en su subconsciente la cultura de la violencia, que se apodera de la sociedad panameña. El diálogo civilizado está cediendo espacio a los puños. ¿Y después qué?