BOCHORNO**Que el hasta ayer Contralor General de la Nación, Alvin Weeden, haya concluido su gestión con una pelea callejera es vergonzoso no tanto para él como para el país y la entidad oficial que representa. Lo acontecido es señal inequívoca de que las instituciones nacionales han tocado fondo y requieren ser depuradas.
CORRUPTOS**Explicó "Chito" Montenegro, el secretario del Comité Nacional contra la Corrupción, que golpeó al alto funcionario luego que éste se le fuera encima mientras participaba en una manifestación, no sólo para defenderse de una agresión física, sino como repulsa a la pobre gestión fiscalizadora del Contralor.
INEPTITUD**Precisamente, anteayer, el ex Procurador General, José Antonio Sossa, culpaba en sus palabras de despedida a Weeden de haber obstaculizado su labor investigadora de múltiples denuncias por enriquecimiento ilícito presentadas durante su gestión, por no adelantar las pesquisas previas de la Contraloría exigidas por la ley.