El Gobierno de Bolivia auditará las dos empresas ferroviarias, una chilena y otra norteamericana, que operan en el país para analizar su situación económica antes de decidir si las nacionaliza, informó hoy la agencia estatal ABI.
El viceministro de Transportes de Bolivia, José Kinn, informó de que prepara la contratación de la empresa que realizará el examen al que serán sometidas Ferrocarril Andina, propiedad de inversores chilenos, y la Empresa Ferroviaria Oriental (EFO), cuyos dueños son estadounidenses.
Kinn añadió que el Ejecutivo planea tener antes de fin de mes a la firma encargada de la auditoría tras una próxima licitación que espera que sea definitiva, tras haber quedado desierta en tres ocasiones, según ABI.
La principal accionista de Andina, con un paquete del 50 por ciento, es la chilena Inversores Bolivian Railways, del grupo Luksic, que opera en el occidente de Bolivia desde que la Empresa Nacional de Ferrocarriles (Enfe) fue privatizada en 1995.
En el oriente boliviano, EFO está bajo la gestión de inversores estadounidenses de la firma Genesee Wyoming.
En marzo del año pasado el presidente Evo Morales autorizó la transferencia de 184.000 dólares a la Superintendencia de Transportes -ente regulador del mercado del sector- para que iniciara los trabajos de auditoría, aunque sólo de Andina.
El viceministro Kinn informó de que ahora también EFO sería sometida a ese análisis, que según el Gobierno será un estudio "técnico, económico, legal" en el que se examinaría si han cumplido en el periodo 1996-2006 los compromisos de inversión contraídos por las empresas.
La nacionalización de los ferrocarriles fue anunciada en julio de 2007 por Morales, que ya ha revertido al Estado el sector petrolero, minero y de telecomunicaciones.