Bolivia anunció hoy que busca potenciar el uso de la zona franca en el puerto argentino de Rosario con el objetivo de "mejorar la navegabilidad, lograr una mayor integración comercial y de las Fuerzas Armadas" de ambos países.
Así lo indicó en Buenos Aires el ministro boliviano de Defensa, Walker San Miguel, quien manifestó además la intención de su gobierno de suscribir acuerdos con las autoridades argentinas para "aprovechar" esta zona franca a través de la hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay, que recorre cuatro países del cono suramericano.
"Argentina concedió esta zona franca a fines de la década del sesenta y hasta la fecha Bolivia no la ha aprovechado por culpa de nuestros anteriores gobiernos", sostuvo San Miguel, durante una rueda de prensa, en el marco de su visita a Argentina.
San Miguel sostuvo además que en el puerto de Rosario, a unos 300 kilómetros de Buenos Aires, "también se pueden implementar otras opciones que interesan a usuarios, empresarios y a los dos gobiernos".
El ministro explicó que durante su estadía en el país visitará varios puertos argentinos con el fin de potenciar el comercio fluvial entre ambos países a través de la hidrovía, que ha cobrado "gran importancia" para Bolivia en la exportación de soja y sus derivados.
Durante la conferencia realizada en la Embajada de Bolivia en Buenos Aires, San Miguel consideró que el mayor aprovechamiento de este corredor fluvial se producirá cuando Bolivia pueda exportar el hierro extraído del yacimiento Mutún, el más grande de Suramérica.
La hidrovía es compartida por Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina y finaliza en el Río de La Plata, frente a Buenos Aires y Montevideo.
Su objetivo consiste en servir como alternativa de transporte de mercancías a bajo costo para el desarrollo de la región.
San Miguel, que arribó este miércoles a Buenos Aires y regresará mañana a su país, tiene previsto reunirse hoy con la ministra argentina de Defensa, Nilda Garré, para analizar la agenda bilateral y fortalecer "la recíproca confianza", destacó.