El Gobierno boliviano exigió hoy a Estados Unidos que, "por responsabilidad" como país consumidor de drogas, no reduzca su ayuda antinarcóticos a Bolivia, como, según medios locales, anunciaron funcionarios estadounidenses en La Paz.
El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, jefe de Estado interino por el viaje del mandatario Evo Morales a Japón, aseguró hoy en rueda de prensa que "hay compromisos internacionales que el Gobierno estadounidense debe mantener y debería reforzar sus compromisos y obligaciones internacionales en temas de interdicción".
García Linera dijo que Bolivia tiene recursos propios para combatir las drogas, pero insistió en que "en la lucha contra el narcotráfico hay obligación compartida, fundamentalmente de los países consumidores, y esta ayuda, mejor dicho, esa responsabilidad, no debería disminuir, es su obligación".
Según medios locales, el director regional de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid), Wayne Nilsestuen, anunció que Washington reducirá la ayuda antinarcóticos a varios países, debido a ajustes presupuestarios por la crisis económica.
Añadió Nilsestuen que en "los últimos años la tendencia ha sido reducir la asistencia" a Bolivia porque varios programas fueron cerrados por Morales.
En ese sentido, el vicepresidente boliviano indicó que algunos programas financiados por la cooperación estadounidense se cerraron "porque ese era el mecanismo de intervencionismo político", algo que, agregó, quedó demostrado tras las recientes filtraciones de cables diplomáticos estadounidenses por WikiLeaks.
La Vicepresidencia boliviana habilitó ayer una página de Internet con los documentos de WikiLeaks, según García Linera para que se conozcan "las groserías de la acción de infiltración, intervencionista, conspirativa y de espionaje permanente" en Bolivia.
Agregó que se analiza con la cancillería si corresponde asumir alguna otra acción respecto al "espionaje" estadounidense.