El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, rechazó hoy las críticas de "algunos extranjeros" que, según dijo, "se enojaron" porque el presidente Evo Morales decidió encarar sin socios la producción de carbonato de litio en el salar de Uyuni, en el suroeste del país.
"Algunos extranjeros se han enojado. No importa", dijo Linera, presidente interino por el viaje de Morales a Irán, en una visita a una planta piloto que se construye en Uyuni para producir carbonato de litio en pequeñas cantidades.
Las palabras del vicepresidente se produjeron después de que el embajador de Francia en La Paz, Antoine Grassin, dijera al diario La Razón que París siente una "pequeña decepción" por la decisión de Morales de no tener socios del exterior en las primeras fases de industrialización del litio.
Según Linera, algunas empresas extranjeras que querían asociarse a Bolivia para explotar el litio "han menospreciado" al país, al creer que los bolivianos no tenían "capacidad" para procesar la materia prima.
"Ellos nos decían que iban a venir a investigar y que de aquí a 10 años iban a industrializar (...) Pero hemos encontrado la fórmula para sacar el litio del salar. Eso que las empresas extranjeras no nos querían dar, eso que querían controlar, nuestros ingenieros lo han descubierto y le han entregado la fórmula al presidente", dijo.
Grassin señaló que una asociación con empresas extranjeras permitiría a Bolivia "ganar tiempo y mejorar la calidad" del carbonato de litio.
El vicepresidente insistió en que Bolivia "no necesita ayuda de nadie para producir carbonato de litio", pero sí buscará una sociedad para fabricar desde 2014 baterías de ese metal en Uyuni.
Además de un consorcio de las empresas francesas Bolloré y Eramet, hicieron propuestas a Morales compañías de Corea del Sur, Japón y Rusia, entre otros países, pero no cumplían, según el Gobierno, sus expectativas para industrializar el litio.
Según la agencia estatal ABI, Morales destacó hoy en Teherán el "amplio conocimiento científico de Irán" para ser socio de Bolivia en la industrialización del metal.
El salar de Uyuni, explanada de 10.000 kilómetros cuadrados a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, tiene las mayores reservas de litio del mundo, cerca de 100 millones de toneladas, según Morales, aunque el Servicio Geológico de Estados Unidos dice que apenas son 9 millones.
El plan de Morales apunta a procesar inicialmente 40 toneladas de carbonato de litio mensuales y luego montar una planta industrial que procese 30.000 toneladas al año.