BOMBAS**La expresidenta Mireya Moscoso se quejaba hace cinco años de las bombas de tiempo que le dejara el Gobierno de Pérez Balladares. Hacía referencia a la Sala Quinta, a las restricciones al uso del Fondo Fiduciario, a la acelerada y dudosa acreditación de funcionarios en la Carrera Administrativa y otras medidas similares. Por sus denuncias se hubiera esperado que ella actuara de manera opuesta para con su sucesor.
MINAS** Lo paradójico es que la Sra. Moscoso terminó haciendo todo lo que le criticó a Pérez Balladares. El allanamiento a las demandas pecuniarias de un grupo de víctimas de la dictadura sin incluir a todos ni verificar el listado, los indultos, el rompimiento con Cuba y el deterioro de relaciones con Venezuela, los nombramientos de última hora y el vaciado de las arcas públicas dejan un verdadero campo minado al Gobierno del Sr. Torrijos.
RESPONSABILIDAD** Estas prácticas, realmente infantiles, tienen que terminar. Los gobernantes salientes deben entender que sus tretas y jugarretas sólo le hacen daño al país y empañan con un manto de ignominia cualquier ejecutoria u obra que pudieran haber logrado en su período. Tendremos que esperar con paciencia que el nuevo gobierno pueda poner la casa en orden y ojalá la próxima transición sea menos accidentada e irresponsable.