El Gobierno brasileño abrirá la semana que viene el proceso de licitación del tren de alta velocidad que unirá São Paulo y Río de Janeiro, informaron hoy fuentes oficiales.
El primer paso será la publicación en Internet del borrador del pliego de condiciones de la licitación, que permanecerá disponible para su consulta pública durante un mes.
En enero se realizarán varias audiencias públicas, al comienzo de febrero se publicará el pliego de condiciones definitivo y al final de mayo se abrirán las propuestas presentadas por las empresas interesadas.
El cronograma fue trazado hoy en una reunión entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y los ministros implicados en esta obra presupuestada en 34.600 millones de reales (unos 19.438 millones de dólares), informó la estatal agencia Brasil.
Para definir el ganador del concurso se tendrá en cuenta el precio más barato del pasaje de tren y la transferencia de tecnología.
La empresa o el consorcio vencedor será responsable por la construcción, que tendrá que ser concluida en 2015, y disfrutará de la concesión del servicio por 40 años.
La línea férrea medirá 510,8 kilómetros y unirá Río de Janeiro, São Paulo y Campinas, ciudad a unos cien kilómetros de esta última, y alcanzará una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora.
Por lo menos se construirán siete estaciones, incluyendo paradas en los aeropuertos internacionales de Guarulhos (São Paulo), Viracopos (Campinas) y Antonio Carlos Jobim (Río de Janeiro).
La obra dará servicio a un corredor que aglutina al 20% de la población brasileña -unas 40 millones de personas-, y el 33% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, según cálculos del Gobierno.
La construcción del tren, que será el primero de alta velocidad en América Latina, ha despertado el interés de empresas de España, Alemania, Japón, China y Corea del Sur, entre otros.
El proyecto ya ha sufrido varios retrasos, por lo que no podrá entrar en funcionamiento antes del Mundial de fútbol de 2014, como pretendía el Ejecutivo, aunque aún está a tiempo de ser concluido antes de los Juegos Olímpicos de Río de 2016.