El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota, dijo hoy que tiene "información" de que los rebeldes libios "respetarán los contratos" con las empresas brasileñas que operan en ese país en caso de que tomen el poder.
Patriota indicó a periodistas que su despacho ha tenido contactos con miembros del Consejo Nacional de Transición (CNT) y que éstos han garantizado que mantendrán un absoluto respeto por las empresas extranjeras instaladas en Libia, aún cuando hayan negociado sus operaciones con el régimen de Muamar el Gadafi.
En Libia operan varias empresas brasileñas, sobre todo del área de la construcción, y el firme avance de los rebeldes ha generado en ciertos sectores de la industria algunos temores en el sentido de que pueda haber represalias, pues el Gobierno de Brasil no apoya en forma clara las acciones militares de la OTAN.
En ese sentido, Patriota insistió en que Brasil duda del efecto que tiene "la militarización en apoyo a la democracia y los derechos humanos", pues considera que puede agravar los conflictos o elevar el número de víctimas, que en el caso de Libia afirmó que "ya ha pasado de lo mínimamente aceptable".
El ministro reiteró que en los últimos días ha estado en contacto con autoridades de la Liga Árabe y de la Unión Africana, así como de Rusia, India, China y Sudáfrica, países que junto con Brasil forman el grupo BRICS, a fin de "articular" posiciones en relación a la crisis en Libia.
Explicó que hoy trató sobre el asunto con su homólogo filipino, Albert del Rosario, quien hizo una visita oficial a Brasil y también expresó su preocupación por el desarrollo de los acontecimientos en Libia.
Patriota renovó el apoyo de Brasil a las "aspiraciones de libertad y democracia del pueblo libio" y explicó que el Gobierno de Dilma Rousseff no se pronunciará por ahora en relación a reconocer o no a los rebeldes como autoridades legítimas de Libia.
"Brasil reconoce Estados, no Gobiernos", indicó Patriota, quien también dijo que será la Organización de Naciones Unidas (ONU) la que establecerá cuál de las partes se sentará en sus reuniones como legítimo representante de ese país africano.