Brasil envía policías a la Amazonía por vandalismo en obras de una hidroeléctrica


Miembros de la Fuerza Nacional de Seguridad ocuparon hoy un campamento en la Amazonía en donde se construye la hidroeléctrica Jirau, la mayor obra civil de la actualidad en Brasil, tras los ataques vandálicos de esta semana que destruyeron alojamientos y oficinas, dijeron hoy fuentes oficiales.


En dos días de actos vandálicos por motivos aún no esclarecidos, algunos de los trabajadores destruyeron los 35 alojamientos para los cerca de 18.000 obreros que trabajan en las obras, así como 45 autobuses usados para el transporte de los empleados.


El envío a la zona de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública, un cuerpo especial formado por policías, fue autorizado el jueves por el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, tras la petición de refuerzos hecha por el gobernador del estado de Rondonia, Confucio Moura, según un comunicado del Ministerio.


"La Fuerza Nacional va a apoyar a la Policía Local en la seguridad de la Central Hidroeléctrica de Jirau, que se construye en el río Madeira, a 100 kilómetros de Porto Velho (capital de Rondonia)", según el comunicado del Ministerio.


La constructora Camargo Correa, responsable por la hidroeléctrica, paralizó el jueves las obras y utilizó sus camiones para transportar a la mayor parte de los trabajadores hasta Porto Velho mientras espera que la policía controle la situación y los trabajos puedan ser reanudados.


Los obreros tuvieron que ser acomodados en gimnasios y edificaciones públicas de la capital de Rondonia debido a que la ciudad no tiene capacidad para alojarlos.

 

La planta de Jirau compone junto con la de Santo Antonio, también en construcción, el llamado Complejo Hidroeléctrico del Río Madeira, ubicado próximo a la frontera de Brasil con Bolivia, y tendrá una capacidad instalada para generar 3.450 megavatios de energía.


La hidroeléctrica, con un costo previsto de 8.700 millones de reales (unos 5.200 millones de dólares) y que inundará cerca de 258 kilómetros cuadrados en la Amazonía, contará con 46 turbinas, las primeras de las cuales comenzarán a operar, según el cronograma inicial, en marzo de 2012.


Según versiones de prensa no confirmadas, además de todos los alojamientos, fueron incendiados el puesto de salud, así como las oficinas y los almacenes de la constructora.

 

Las mismas versiones indican que en los ataques participaron cerca de 400 personas que protestaron contra el arresto supuestamente abusivo de un colega, aunque algunos dirigentes sindicales informaron de que se trataba de protestas contra las precarias condiciones de trabajo en el campamento.


Los incidentes comenzaron el miércoles tras una supuesta discusión entre trabajadores y los conductores de los autobuses en que los obreros son transportados entre Porto Velho y la zona de obras.


En un comunicado, Camargo Correa atribuyó el inicio de los incidentes a la "acción de vándalos" sin relación con los empleados, que "actuaron criminalmente" y que invadieron el local de las obras encapuchados.

 

La empresa, que niega haber recibido reivindicaciones de los trabajadores, informó igualmente que no hay previsión de cuándo reanudará las obras y ni si tendrá que modificar el cronograma de entrega.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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