Brasil expresó hoy su "solidaridad" y "condolencias" a Japón por el violento terremoto que sacudió a ese país y anunció que ha puesto en marcha una operación especial para socorrer a los 254.000 brasileños que viven en esa nación.
"El Gobierno y el pueblo brasileño manifiestan su solidaridad y sus más sinceras condolencias por las pérdidas humanas causadas por el movimiento sísmico de más de 8 puntos en la escala de Richter, uno de los mayores ocurridos en la historia de Japón", según una nota difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Horas después la Presidencia divulgó un mensaje enviado por la jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff, al primer ministro japonés, Naoto Kan, en el que le expresa su "consternación" por "las pérdidas humanas y por la destrucción causada por el terremoto y por el posterior tsunami" que desencadenó el movimiento telúrico.
"Estoy segura de que la movilización, competencia y empeño con el que la nación japonesa responderá a ese desastre natural permitirán a su país una rápida recuperación", señala Rousseff en su mensaje a Kan, en el que asegura que Brasil está a disposición del Gobierno de Japón como parte del apoyo internacional a ese país.
De otro lado, el comunicado de la Cancillería agrega que "la Embajada de Brasil en Japón y los consulados generales en Tokio, Nagoya y Hamamatsu no tienen hasta ahora información sobre muertos o heridos brasileños".
También indica que "la comunidad brasileña en Japón es de 254.000 personas" y precisa que "la mayor concentración de nacionales se sitúa en la región centro-sur del país, que fue la menos afectada por el terremoto".
En relación a los brasileños que residen en ese país, la nota señala que la embajada en Japón y los consulados han iniciado una operación especial para prestar la ayuda necesaria a todos los nacionales que así lo soliciten.