El Gobierno de Brasil dictará este mismo año una ley de amnistía para inmigrantes ilegales, en un esfuerzo por incorporarlos plenamente al desarrollo del país, informaron hoy fuentes oficiales.
El anuncio fue hecho por el secretario ejecutivo del Ministerio de Justicia, Luiz Paulo Barreto, en Brasilia durante el "Primer Seminario Internacional sobre Migración Irregular y Tráfico de Personas", explicó la estatal Agencia Brasil de noticias.
La nueva ley será capaz de demostrar que el tratamiento adecuado a este problema es regularizar a quien ya está en el país y dar a esas personas oportunidades para que contribuyan con el crecimiento de la economía brasileña, dijo Barreto.
Afirmó que la migración ilegal no es un crimen, sino en el peor de los casos "una infracción administrativa", y reprochó las leyes migratorias "cada vez más duras y más severas" que en algunos países intentan llevar el asunto a la espera de la legislación penal.
El secretario señaló que en Brasil viven actualmente 870.000 inmigrantes legalizados, pero el Ministerio de Justicia estima que hay otros 40.000, de manera ilegal en el país.
Barreto afirmó que el principal problema en este asunto es la presencia de bandas internacionales especializadas en el tráfico de brasileños para Europa y Estados Unidos, que se especializan en enviar mujeres para centros de prostitución y hombres que son enrolados como trabajadores semi esclavos.
Las bandas operan en los estados de Sao Paulo, Goias, Río de Janeiro y en la capital Brasilia, dijo Barreto.
También pidió que todos los países combatan de forma dura esas redes internacionales, pero al mismo tiempo respetando los derechos humanos de las víctimas.
Propuso "prisión para los traficantes y regularización obligatoria" para los extranjeros que deben tener un trato adecuado a su condición de víctimas.
Según Barreto, la Policía Federal de Brasil "no persigue, no discrimina y recibe bien al extranjero".
Pero se quejó de que su despacho recibe "constantes denuncias de malos tratos, prisiones y violaciones de los derechos de brasileños fuera del país".
"Muchos países tachan a los brasileños como inmigrantes ilegales porque hay un flujo migratorio", dijo Barreto al estimar en cuatro millones el número de sus coterráneos en exterior, con un perfil "muy trabajador" dispuesto como los demás latinoamericanos a emprender un tipo de oficio que los europeos no quieren hacer.