El Gobierno de Brasil dijo que "no reconoce la legitimidad" del informe sobre trabajo infantil publicado hoy por el Departamento de Trabajo de EE.UU. y rechazó su posible uso "con fines proteccionistas" para limitar el comercio.
El Ejecutivo del país suramericano cuestionó la "transparencia" de las fuentes y los criterios con los que fue realizado este informe, así como de cualquier otro realizado por terceros países de forma unilateral, informó el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
El informe de 450 páginas fue presentado hoy por el Departamento de Trabajo al Congreso de Estados Unidos para denunciar la existencia de trabajo infantil en 58 países, entre los que se incluyó a Brasil.
En el documento se detalló una "lista negra" de 29 bienes en cuya producción se constató que se usan prácticas de "semiesclavitud", en la que está incluida la producción de carbón vegetal en Brasil.
Esta lista no impedirá la importación por parte de empresas estadounidenses, pero el Gobierno federal exigirá que la compañía de origen certifique que no emplea a niños para adquirir los bienes.
La cancillería recordó que Brasil es uno de los miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que más normas de este organismo ha ratificado, incluyendo las cuatro convenciones contra el trabajo forzado e infantil que Estados Unidos no ha legalizado, según el comunicado.
También señaló que la Comisión de Especialistas en normas laborales de la OIT ha proferido "diversos elogios" a las políticas públicas implementadas en el país para combatir el trabajo infantil.
En Brasil trabajan cerca de 4,8 millones de niños, según cifras oficiales referentes a 2007, publicadas por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El porcentaje de niños trabajadores ha caído desde el 19,6% registrado en 1992, hasta el 10,8% de la población de entre cinco y 17 años de 2007.