El Gobierno de Brasil repatriará en las próximas semanas alrededor de 400 familias que viven de forma ilegal en el norte y el noreste de Bolivia, informó hoy el viceministro boliviano de Tierras, Víctor Camacho.
El funcionario dijo a Efe que entre el 2008 y 2009 se detectó en una encuesta que 350 familias brasileñas viven en el lado boliviano de la frontera, pero se presume que existen unas 50 familias más que no pudieron ser contadas pero que serán parte del plan.
Los brasileños viven principalmente en el departamento de Pando, cuya capital, Cobija, es fronteriza con Brasil, pero también tienen asentamientos en la región vecina de Beni.
El viceministro apuntó que hace pocos días las autoridades de Brasil anunciaron que concretarán el traslado dentro uno o dos meses hacia áreas donde se les entregará tierras en su país.
Las conversaciones entre responsables de ambos países para que se concrete el traslado comenzaron en el 2007.
"Nosotros hemos acordado que ese traslado debe hacerse con el mayor respeto y deben estar aseguradas las áreas de terrenos que van a recibir en Brasil y puedan tener además respaldo", dijo Camacho.
Según el viceministro, el Gobierno brasileño y la Organización Internacional de las Migraciones aportarán fondos para concretar el traslado que, a su juicio, aliviará las "tensiones" existentes en esa región boliviana "entre hermanos bolivianos y brasileños".
La legislación boliviana establece que ningún extranjero puede vivir o adquirir tierras en 50 kilómetros de la frontera, por lo que los asentamientos brasileños son ilegales, algo que las autoridades de ese país reconocieron, dijo el funcionario.
También anunció que están haciendo una evaluación de la situación e identificación de extranjeros que viven en otras fronteras de Bolivia y a quienes se los debe desalojar, pero previo diálogo con las autoridades de cada país.