BUROCRACIA**Aunque la población del país creció, según el Censo del año 2000, en 2.1%, el incremento de la burocracia estatal ha sido superior y, por lo tanto, el Estado sigue siendo, a pesar de las promesas, un aparato ineficiente.
IMPUESTOS**Por ello a pesar de las reformas fiscales que en cada administración sacan más recursos a los contribuyentes, los dineros no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de los sectores más vulnerables, ni para inversiones.
RECORTE**Urge cumplir la Ley que obliga a reducir la planilla estatal a los niveles de 1999. Según el ministro de la Presidencia, se requería prescindir de al menos cuarenta mil posiciones. Hoy parece poco lo logrado.