El presidente de EE.UU., George W. Bush, considera que la investidura de su sucesor, Barack Obama, el próximo 20 de enero, será "un momento de esperanza y orgullo" para el país.
Así lo afirma en su discurso televisado de despedida a la nación, cuyos extractos fueron difundidos hoy por la Casa Blanca, y agradece al país que le haya permitido ocupar la presidencia durante ocho años.