El presidente de México, Felipe Calderón, perdió hoy a dos piezas claves en la lucha contra el crimen con la muerte en accidente aéreo del ministro del Interior, Juan Camilo Mouriño, y de su asesor en materia de seguridad, José Luis Vasconcelos, junto al menos otras seis personas.
En un aparatoso accidente, cuyas causas se desconocen, el avión en el que viajaban, un Learjett 24, se estrelló e incendió en una concurrida calle de la ciudad de México a las 18.40 horas locales (23.40 gmt), una hora punta para el tráfico de la capital.
En el siniestro resultaron heridas al menos 40 personas, entre transeúntes y ocupantes de vehículos que circulaban en ese momento.
Hasta el momento se desconoce la gravedad de las lesiones de estas personas, aunque el alcalde capitalino, Marcelo Ebrard, dijo a la prensa que al menos ocho estaban en graves.
Una treintena de coches ardieron tras el impacto y fueron desalojados los edificios de los alrededores, sobre los que no llegó a chocar la aeronave gracias a las maniobras del piloto.
Efectivos del Ejército, de la Fiscalía y de Aeronáutica Civil recogieron muestras de los restos de la aeronave así como la caja negra para averiguar las causas del accidente.
En un mensaje a la nación a su llegada de una gira por el país, Calderón, visiblemente conmocionado, prometió una profunda investigación de las causas del siniestro en las que perdió la vida su ministro de Gobernación, brazo derecho e íntimo amigo.
También perecieron en el accidente la directora de Información de Gobernación, Norma Diez; el portavoz de esa dependencia, Miguel Monterrubio, y el coordinador del Ministerio, Arcadio Echeverría.
También perdieron la vida el piloto Julio César Ramírez, el copiloto Álvaro Sánchez y la sobrecargo Gisel Carrillo.
Mouriño y los otros siete ocupantes del avión se trasladaban a la Ciudad de México desde el estado central de San Luis de Potosí, donde habían asistido a la firma de un Acuerdo Estatal por la Legalidad, la Seguridad y la Justicia.
"Su muerte me causa un enorme pesar pero al mismo tiempo un motivo poderoso para pelear sin descanso y ahora más que nunca por los ideales que compartimos", dijo Calderón tras señalar que posteriormente dará a conocer los cambios en el gabinete que habrá de realizar por este hecho.
Mouriño, quien en nació en Madrid en 1971 y se nacionalizó mexicano a los 18 años, fue nombrado secretario del Interior en enero pasado por el presidente de México.
El ministro de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, descartó que se trate de un atentado y dijo que no hubo al parecer "ninguna falla" en el vuelo, aunque en los minutos previos al accidente la aeronave "suspendió la comunicación" con los controladores aéreos.
"Todo indica que es un accidente porque las partes del avión están completas; la turbina y el fuselaje están completos", dijo Téllez al recordar que "cuando se trata de una causa distinta de incidente se dispersan las piezas" en el momento del impacto.
El ex vicefiscal contra el crimen organizado se había retirado de la Fiscalía General en agosto pasado después de 20 años de servir en esa institución para ser llamado posteriormente por Calderón para asesorarle.
Vasconcelos, contra quien capos del narcotráfico realizaron varios atentados que resultaron fallidos, fue el responsable, como vicefiscal jurídico y asuntos internacionales, de la extradición en casi dos años de más de un centenar de delincuentes.
Fallece Mouriño, el "hombre fuerte" del gobierno de Calderón
Mouriño visitó hoy San Luis Potosí para firmar un Acuerdo Estatal por la Legalidad, la Seguridad y la Justicia, y volvía a la capital mexicana en una avioneta que se estrelló por causas hasta ahora desconocidas en un barrio residencial.
Nacido en Madrid en 1971 y nacionalizado mexicano a los 18 años, era economista de profesión y fue designado ministro de Gobernación el 16 de enero de 2008, tras desempeñarse como jefe de la Oficina del Presidente Calderón, desde los inicios del gobierno el 1 de diciembre de 2006.
En el ministerio de Gobernación, Mouriño se encargó de negociar con los partidos políticos la reforma petrolera que fue aprobada la semana pasada con el respaldo de todos los partidos políticos en el Congreso mexicano.
Desde su cartera, Mouriño se encargó de coordinar las acciones de seguridad del gobierno de Calderón, quien libra actualmente una guerra contra los poderosos grupos de narcotraficantes que se ha cobrado en lo que va de este año más de 4.200 muertes, según datos extraoficiales.
Hijo del empresario español Carlos Mouriño, dueño del equipo Celta de Vigo, Mouriño era, además del brazo derecho de Calderón, el ministro más joven de su gabinete.
Mouriño llegó a México siendo niño, vivió en el suroriental estado de Campeche y al obtener la nacionalidad mexicana pudo formar parte del Gobierno, pese a su origen extranjero.
Licenciado en Economía por la Universidad de Tampa (Florida, EE.UU.), con un posgrado en Contabilidad y una especialización en Finanzas por la Universidad Autónoma de Campeche, Mouriño era miembro del conservador Partido Acción Nacional (PAN) desde hace una década.
Fue diputado al Congreso estatal de Campeche y también federal en la legislatura 2000-2003 por ese mismo estado, además de que llegó a ser presidente estatal del PAN en Campeche.
Su afinidad con el panismo le convirtió en el coordinador para el sureste de México de la campaña presidencial que llevó al poder a Vicente Fox en 2000.
Posteriormente ocupó la presidencia de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y fue asesor de Calderón cuando éste era titular de Energía, los años 2003 y 2004. A partir de ese año ocupó el cargo de subsecretario (viceministro) de Energía.
Desde entonces, su proximidad y lealtad hacia Calderón fueron permanentes. Fue el coordinador ejecutivo de su campaña por la presidencia y, tras la victoria electoral de 2006, coordinador general del equipo de transición.
En diciembre de 2006 se convirtió en el operador en la sombra del mandatario mexicano, quien le designó jefe de la Oficina de la Presidencia de la República.
Mouriño fue secuestrado en la década de los años noventa y permaneció durante varios días en poder de sus captores, hasta el pago de un millonario rescate por parte de su familia, propietaria de una red de más de 35 gasolineras del Grupo Energético del Sur (GES) en el estado de Campeche.