La directora de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas, Sylvie Brigot, calificó hoy de "vergonzoso" que Estados Unidos no se adhiera al Tratado de Ottawa contra las minas antipersonales, al recordar que, junto con Cuba, son los únicos países de América ausentes en el convenio.
Durante la presentación en Bogotá del Monitor de Minas Terrestres 2009, Brigot consideró inaceptable que Washington no prohíba el uso de minas antipersonal y al tiempo pretenda liderar "un mundo sin armas nucleares".
La presencia en Colombia de la directora de la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas coincide con la II Conferencia de Revisión de la Convención de Ottawa, que se celebrará la semana próxima en la ciudad de Cartagena de Indias.
El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Ian Kelly, señaló ayer que su país asistirá como observador a la "Cumbre por un mundo sin minas antipersonal" de Cartagena, pero mantendrá su posición de no firmar el Tratado de Ottawa.
"La pregunta es por qué Estados Unidos va a mandar oficiales para observar la cumbre antiminas en Cartagena si ya saben que van a quedarse afuera del Tratado de Ottawa. Tal vez es mejor que se queden en Washington si no van a ser parte de la solución", insistió Brigot.
Asimismo, indicó que la decisión del presidente de EE.UU., Barack Obama, de continuar con la política de su antecesor, George W. Bush (2001-2009), "no es ni multilateralista ni respalda las leyes internacionales humanitarias".
"Es una contradicción grande de la supuesta nueva política de Obama. Si no pueden ni prohibir las minas antipersonal, ¿cómo van a liderar al mundo hacia un mundo sin armas nucleares?", se preguntó.
También consideró que la posición estadounidense es un ultraje a las víctimas de las minas antipersonal y a las comunidades que viven en zonas afectadas por esos artefactos explosivos.
El Monitor de Minas Terrestres 2009, presentado a principios de mes en Ginebra, revela que Cuba y Estados Unidos son los dos únicos países del continente que no se han adherido al Tratado que prohíbe el uso y fabricación de minas.
Cuba ha expuesto en reiteradas ocasiones que no puede unirse al Tratado de Ottawa debido a la supuesta amenaza de invasión por parte de Estados Unidos.
La contaminación por minas en territorio cubano no está cuantificada, pero la mayoría se da en los alrededores de la base naval estadounidense de Guantánamo.
Mary Wareham, miembro del equipo editorial del Monitor Mundial de Minas Terrestres, señaló hoy que hay 70 países afectados por minas y por restos de explosivos de guerra, entre ellos, Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Perú y Venezuela.
Aclaró que Argentina está incluida por la presencia de estos artefactos en las Islas Malvinas, cuya soberanía se disputan ese país y el Reino Unido.
Ecuador, Nicaragua, Perú y Venezuela presentaron, por su lado, peticiones para que se prolongue el plazo para despejar todas las zonas minadas conocidas bajo su jurisdicción o control, el cual estaba establecido en un tiempo no superior a 10 años tras la entrada en vigor del Tratado de Ottawa, en 1999.
Entre tanto, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Surinam cumplieron con las obligaciones de despeje de zonas.
El caso más dramático es Colombia, donde los grupos guerrilleros y paramilitares continúan sembrando minas, lo que coloca a este país en el primer puesto por número de víctimas a nivel mundial.