Un grupo de campesinos bolivianos del departamento de Potosí (sureste) ocupó e incendió hoy unas oficinas de la empresa minera San Cristóbal, filial de la japonesa Sumitomo, situadas cerca de la frontera con Chile.
Los campesinos protestaron de esa forma por el incumplimiento de algunas promesas de la gobernación de Potosí, informaron la agencia estatal ABI y la radio Erbol.
La Minera San Cristóbal (MSC) indicó en un comunicado que el incendio no produjo daños personales, aunque lamentó que los campesinos hayan derramado concentrados de mineral que iban cargados en un tren hacia Chile para su exportación, lo que "representa una pérdida importante" para la firma.
La minera "espera y confía en la pronta solución del conflicto en las instancias correspondientes", agrega el comunicado.
Las demandas incluyen un proyecto de electrificación, la creación de un impuesto al agua para San Cristóbal, la instalación de antenas de comunicación y además que la sede de la estatal Empresa Boliviana de Recursos Evaporíticos -asunto que actualmente está en discusión y que algunos proponen que se establezca en La Paz- se encuentre en el Salar de Uyuni, también Potosí.
Los conflictos en la región se iniciaron a principios de semana, cuando los agricultores bloquearon caminos y la línea férrea de exportación hacia Chile para reclamar la presencia del gobernador saliente de Potosí, el oficialista Mario Virreira.
Los manifestantes señalaron que quieren presentar al presidente de Bolivia, Evo Morales, un documento con doce reivindicaciones.
La minera San Cristóbal, filial de la japonesa Sumitomo, tiene el mayor proyecto minero en marcha en Bolivia, cerca de la frontera con Chile, donde se explota a cielo abierto una mina de plata, la mayor del país, plomo y zinc.