Alrededor de 26 centros educativos situados en la provincia de Herrera serán demolidos de forma total o parcial debido a los graves daños estructurales causados por el terremoto del pasado 9 de octubre.
Entre las infraestructuras que ya han sido derribadas por motivos de seguridad figuran la Escuela Gloriela Barría, en el distrito de Las Minas, y la Escuela de La Pitaloza, en el distrito de Los Pozos.
El proceso de demolición técnica en estas comunidades marca el cierre del ciclo de los antiguos planteles y abre el periodo de contingencia para la comunidad educativa:
El Ministerio de Educación (Meduca) ejecutará las obras mediante contratos por emergencia para recortar los tiempos burocráticos y acelerar la fase constructiva.
El titular del Meduca precisó que los montos financieros finales se definirán progresivamente a medida que concluyan los peritajes de ingeniería en cada sitio.
Meta para el año lectivo 2027
Durante una gira de inspección por el área afectada, el ministro de Educación, Ventura Vega, fijó como meta de entrega el inicio del subsiguiente año escolar.
"El compromiso es que las nuevas instalaciones estén completamente operativas y listas para el 3 de marzo de 2027, fecha en que está programado el inicio del periodo escolar".
Impacto social y nostalgia comunitaria
Para los residentes de zonas altas como Las Minas, las labores de derribo han generado opiniones encontradas. Gregorio Rodríguez, habitante del distrito, expresó sentir tristeza al ver caer las aulas donde cursó su educación primaria, aunque reconoció su optimismo al saber que el proyecto entregará módulos modernos y seguros para las futuras generaciones.
La reconstrucción de la red escolar en Herrera se posiciona como una de las prioridades de la fase de recuperación en la región central del país tras el evento sísmico.