A semanas del fuerte terremoto que sacudió la región central del país, las labores de reconstrucción avanzan hacia su fase habitacional. El presidente José Raúl Mulino, encabezó este viernes una gira de trabajo en la comunidad de Llano Grande, provincia de Veraguas, donde el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT) inició la edificación de nueve viviendas para familias que perdieron completamente sus hogares.
Este bloque de casas forma parte del programa inicial de 2,700 soluciones habitacionales presupuestadas por el Estado para la primera etapa del plan de recuperación, cifra que continuará incrementándose a medida que avancen los procesos de inspección estructural y las contrataciones oficiales.
"Todos tendrán su casa": Promesa gubernamental frente a la emergencia
Durante el recorrido por el sector, que también incluyó inspecciones en los distritos de Ocú y Pesé en la provincia de Herrera, el mandatario envió un mensaje de tranquilidad a las comunidades damnificadas que permanecen en refugios temporales.
"Vamos a salir primero de las casas que se están construyendo con especificaciones especiales. Las casas se están levantando; todos tendrán su casa", prometió Mulino ante los residentes de la zona.
El plan habitacional contempla diseños antisísmicos y especificaciones técnicas adaptadas a la geografía del sector para mitigar riesgos ante futuros eventos telúricos.
Inspección integral: Salud, albergues y centros de acopio
La comitiva gubernamental estuvo integrada por la primera dama, Maricel Cohen de Mulino; el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo; el ministro de Vivienda, Jaime Jované; el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza; y la gobernadora de Veraguas, Ildemarta "Tuti" Riera.
Durante la jornada, las autoridades realizaron una evaluación del estado de los albergues temporales y del centro de acopio principal donde se reciben y distribuyen los insumos de primera necesidad para las familias damnificadas.
Asimismo, supervisaron el desarrollo de las giras médicas instaladas de forma prioritaria en la iglesia comunitaria del sector, donde personal del Ministerio de Salud (MINSA) brinda atención clínica continua a la población vulnerable, enfocándose principalmente en niños, mujeres embarazadas y adultos mayores afectados por la contingencia.