Las aseguradoras desembolsaron, hasta el mes de septiembre, $7.88 millones por siniestros de responsabilidad civil, un incremento del 18.5% en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando los pagos por este ramo alcanzaron los $6.65 millones, según datos de la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá (SSRP).
No obstante, la cantidad de pólizas vigentes registra una disminución del 5%, pues de un año a otro pasó de 18,847 a 17,899, lo que representa una reducción de 948 productos. Ante dicho escenario, expertos en el sector asegurador destacan la importancia de contar con este tipo de coberturas para hacer frente a posibles daños ocasionados a terceros.
Xavier Miller, miembro del Colegio Nacional de Asesores Profesionales de Seguros (Conalprose), señaló que el objetivo de este servicio es resarcir las afectaciones causadas de forma involuntaria y restablecer, en la medida de lo posible, las condiciones previas al hecho.
Por su parte, Alfredo Rabat, vicepresidente de operaciones en Acerta Seguros, precisó que asumir la responsabilidad de un acto no es algo negativo, sino parte de las obligaciones que surgen cuando un ciudadano provoca algún perjuicio de manera inconsciente a otro.
Lourdes Puerta, vicepresidenta de Reclamos y Legal de Óptima, mencionó que, a raíz del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió el país el pasado 9 de octubre, se han presentado varios reclamos relacionados con este evento bajo la póliza de responsabilidad civil.
Aseguró que las demoras en la gestión de los reclamos obedecen, en parte, a la falta de claridad en las pólizas sobre sus cláusulas, endosos y coberturas.
Agregó que estos casos no necesariamente deben resolverse en juzgados de circuito, ya que existen mecanismos para que las partes lleguen a acuerdos antes de iniciar un proceso judicial.
Contar con una póliza de responsabilidad civil, de acuerdo con Rabat, brinda mayor respaldo financiero a las personas, al disponer de un recurso para afrontar las indemnizaciones que puedan derivarse de los daños que ocasionen.
Lourdes Puerta, vicepresidenta de Reclamos y Legal de Óptima, mencionó que, a raíz del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió al país el pasado 9 de octubre, se han presentado varios reclamos relacionados con este evento bajo la póliza de responsabilidad civil.
Sin embargo, el ordenamiento jurídico que rige este producto establece que, para hacer efectiva una compensación, el daño debe haberse producido por una conducta negligente; por tanto, no aplica para afectaciones por el sismo.
"Los daños o afectaciones provocadas por el terremoto son actos de la naturaleza", subrayó.
Aseguró que las demoras en la gestión de los reclamos obedecen, en parte, a la falta de claridad en las pólizas sobre sus cláusulas, endosos y coberturas. Por ello, instó a los corredores de seguros a detallar con precisión las condiciones acordadas con los clientes, a fin de facilitar el trabajo de los departamentos que atienden estos recursos.
Puertas recomendó a los corredores conocer a detalle la actividad comercial y riesgos de sus clientes, de manera que puedan ofrecerles coberturas acordes a sus necesidades, pues si la póliza no contempla la totalidad de los daños, el asegurado tendrá que asumir con sus recursos el excedente del producto contratado.
Panamá, en los últimos años, afirmó la experta, registra un aumento de demandas por sumas millonarias, situación que no era habitual anteriormente; por ello, es importante que tanto los ciudadanos como las aseguradoras tomen en cuenta las contingencias asociadas a cada negocio o actividad.